Nuevo Proyecto de Código Orgánico Integral Penal de Ecuador (1º) PDF Imprimir Correo electrónico

 


CONTENIDO

 

CÓDIGO ORGÁNICO INTEGRAL PENAL

 

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

 

INTEGRACIÓN Y COHESIÓN DE TODA LA NORMATIVA PENAL

 

El Ecuador desde su época republicana ha promulgado cinco códigos penales. El Código vigente no constituye realmente una “nueva concepción penal”, sino que es una codificación más. Nuestro Código Penal tiene una fuerte influencia del Código italiano de 1930, argentino de 1922, belga de 1867 y -éste a su vez- del francés de 1810. En suma, tenemos un Código de hace dos siglos y con una influencia trágica del siglo XX, que es la Ley penal del fascismo italiano. A la codificación de 1971 hay que agregarle, desde la reforma de octubre de 1971 hasta la producida en mayo del 2010, cuarenta y seis reformas. Si a esto le sumamos las doscientas treinta leyes especiales que contienen preceptos penales, no se puede dudar que tenemos un código antiguo, incompleto, disperso y retocado.

El derecho penal, desde la época liberal, conocida como clásica, ha evolucionado doctrinaria y políticamente, y se ha ido adaptando a las necesidades de la sociedad y al modelo de Estado. El derecho penal clásico responde a sociedades pre-industriales europeas, que tienen un modelo de estado mínimo, protector fundamentalmente de la propiedad, la vida y del Estado como sujeto individual. Después de la escuela clásica, surgió el positivismo penal, que tuvo influencia también en nuestro código. Posteriormente, y acorde con nuevas reivindicaciones sociales y con los incontables abusos del poder punitivo del estado, surgen múltiples escuelas. Destacamos la escuela finalista de la acción, el abolicionismo penal y el garantismo penal. Nuestro sistema normativo penal ha sido ajeno al debate teórico o a las reformas consistentes con los avances de las nuevas escuelas penales. En este sentido, el Código Penal ecuatoriano es anacrónico.

 

Necesidad de una ley integral

 

Las normas penales están dispersas, no sólo en tres cuerpos normativos específicos que son el Código Penal, el Código de procedimiento Penal y la Ley de Ejecución de penas, sino que están regadas en incontables leyes y reglamentos.

Las tres grandes ramas derecho penal, sustantiva, procesal, y ejecutiva, no deben y no pueden estar divorciadas. Actualmente, las tres tienen diversas fuentes de inspiración y responden a momentos históricos distintos y hasta incompatibles. La modernización del derecho procesal tiene que ir de la mano de la sustantiva y estas dos de la ejecutiva penal.

El artículo 1 del vigente Código Penal dispone que son leyes penales todas aquellas que contienen algún precepto sancionado con la amenaza de una pena. Sin embargo, encontramos abundantes tipos penales y sus correspondientes sanciones, en otras leyes tales como: el Código Tributario, Ley de Prevención, Detección y Erradicación del Lavado de Activos y Financiamiento de Delitos, la Ley de Sustancias Estupefacientes y Psicotrópicas, Código Orgánico de la Producción, Comercio e Inversiones, la Ley Orgánica de Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial, la Ley de Fabricación, Importación, Exportación, Comercialización y Tenencia de armas, Municiones, Explosivos y Accesorios, el Código Orgánico de Organización Territorial, Autonomía y Descentralización, por citar las más importantes.

 

Desde otra perspectiva, las leyes que regulan los efectos penales de las conductas, en relación a las personas y a la materia, también están dispersas. Tenemos leyes penales para militares, policías, adolescentes, mujeres violentadas, tránsito, medio ambiente, drogas, entre otros.

 

Esta realidad revela que en el ordenamiento jurídico ecuatoriano existe una notoria desorganización y dispersión de normas jurídicas sustantivas penales, su falta de sistematización provoca incoherencia y vacios legales, principalmente de aplicación práctica, que repercuten en la seguridad jurídica y preponderantemente en la crisis que, en el ámbito de la justicia penal, experimenta nuestro país.

 

Asimismo en el derecho penal sustantivo encontramos tipos penales que son arcaicos e inconstitucionales como los relativos a vagos y mendigos.

Las reformas puntuales que han sufrido las leyes desde sus codificaciones hace que tengamos normas inadecuadas, incoherentes, anti técnicas y urge tener un código que armonice todo el sistema jurídico penal y se adapte no sólo a la Constitución y a los instrumentos internacionales de derechos humanos sino también a la realidad de nuestro país.

Frente a esta realidad, el Proyecto responde a una necesidad urgente, codifica y evita inconsistencias.

El principio de mínima intervención está vigente en esta propuesta normativa, por lo que se ha de recurrir solo a tipificar comportamientos típicos, antijurídicos y culpables que lesionen bienes jurídicos protegidos.

No se trata de una simple agregación de cuerpos normativos, sino de una construcción conjunta, con una misma perspectiva y un mismo eje articulador: los derechos de las personas.

 

Actualización doctrinaria de la legislación penal

 

El auge del garantismo en las democracias contemporáneas ha estado precedido de una renovación teórica y conceptual, encaminada a dotar de nuevas herramientas a los operadores jurídicos que interpretan y aplican la Constitución y el Derecho Penal.  Temas como la interpretación analógica cuando favorece a la persona procesada, la imprescriptibilidad de ciertos delitos que tienen particular gravedad en el mundo entero, el estado de necesidad en sociedades donde hay extrema pobreza y exclusión como en la nuestra, la revisión extraordinaria de la condena, la suspensión del proceso o de la pena, los  bienes jurídicos protegidos por los nuevos riesgos y lesiones a los derechos, todo esto, es parte del nuevo instrumental jurídico, producido no solo por la doctrina sino también por la  jurisprudencia de  jueces y tribunales constitucionales y penales, nacionales e internacionales.

En este contexto, el presente Proyecto de Código Orgánico Integral Penal pone a tono la legislación ecuatoriana con los desarrollos conceptuales que se han producido en el mundo y en nuestra región, como mecanismo para asegurar un correcto funcionamiento de la justicia penal. Si bien es cierto que usualmente la legislación ha dejado en manos de la doctrina y la jurisprudencia este desarrollo conceptual, en el caso ecuatoriano esta estrategia ha resultado fallida, pues en la práctica, la jueza o juez penal, por  limitaciones normativas- como  contar con leyes anacrónicas, anteriores a la aprobación de la Constitución y a la existencia de instrumentos internacionales de derechos humanos, y que además nunca han sido reformadas o actualizadas bajo su inspiración- ha tenido un desarrollo conceptual y técnico muy pobre y exiguo, nada comparable con la experiencia ocurrida en otros países del mundo.

Debe tomarse en cuenta que la falencia técnica en estricto sentido no es únicamente un problema teórico, sino que por el contrario tiene fuertes repercusiones prácticas en la protección de los derechos humanos como una justicia penal burocrática y pasiva, que con frecuencia elude el deber de declarar la inconstitucionalidad de tipos penales desproporcionados,  desconocer el valor probatorio a documentos o testimonios obtenidos mediante tortura u otro medio inconstitucionales, y de llevar hasta sus últimas consecuencias el imperativo del reconocimiento de los derechos humanos.

Por estas razones, el presente anteproyecto de ley incorpora los desarrollos normativos, doctrinales y jurisprudenciales que se han producido en el mundo jurídico contemporáneo, como mecanismos estratégicos para promover una nueva cultura penal protectora de los derechos humanos y el fortalecimiento de la justicia penal existente.

Tomando en cuenta estos conceptos, de lo que significa el derecho penal es necesario acoger nuevas instituciones jurídicas, como el error de tipo o el error de prohibición que explican la complejidad de la imputación de un hecho y la determinación de la culpabilidad, llegando a crear parámetros sobre los cuales se le puede responsabilizar a una persona de una conducta prohibida por la ley.

 

La construcción de una nueva normativa penal no puede ser concebida como un medio de fines políticos, económicos o sociales su finalidad es de prevención general y seguridad pública.

 

En cuanto a novedosas concepciones de los sujetos activos en una infracción penal se ha visto la necesidad de implementar la responsabilidad penal de las personas jurídicas, con la finalidad de sancionar y prevenir acciones dañosas, propias de los entes morales, para proteger bienes jurídicos tan delicados, como por ejemplo el medio ambiente. Por lo que la idea también plantea dejar de lado la discusión doctrinaria e invitar a un pragmatismo jurídico, que permita criminalizar y evitar la impunidad de los verdaderos quebrantadores del ordenamiento jurídico penal.

 

Con el fin de adaptar y romper el esquema clásico de la pena como privación de libertad se ve la necesidad de incorporar penas no privativas de libertad al ordenamiento penal ecuatoriano, situación que no desvirtúa el significado de la teoría de pena, ni sus ejes fundamentales de sanción y prevención, más bien se adecua al mandato constitucional de ocasionar el menor daño posible y la limitación del poder coercitivo del Estado. A su vez se aplicaría de manera directa el principio de proporcionalidad de la pena en relación directa con el ilícito cometido.

 

De la misma manera en la que se ha tomado en cuenta al infractor se ha visto la arista opuesta, la víctima en la infracción, buscando que quien ha sufrido una lesión a su bien jurídico protegido, sea reparado de manera integral, ágil y rápida.

El derecho se debe construir en razón de una necesidad social, en este caso de la realidad del Ecuador, por lo que se ha planteado un mejorado catálogo de infracciones que abarca las problemáticas actuales de tipificación, tal como el sicariato.

 

Adecuación de la normativa nacional a los compromisos internacionales

 

Ecuador ha suscrito y ratificado múltiples acuerdos internacionales que tienen que ver con la infracción penal, que van desde el castigo a las violaciones más atroces a los derechos humanos hasta el combate al crimen organizado. Promueven el respeto al debido proceso y la necesidad de juicios justos, como el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y la Convención Americana de Derechos Humanos.

El Proyecto establece no sólo nuevos tipos penales adaptados a las normas internacionales sino también capítulos nuevos, que se refiere a los delitos contra la humanidad y las graves violaciones a los derechos humanos.

El Proyecto por primera vez tipifica muchas infracciones que antes -curiosa y en franca deuda con la historia mundial y la ciudadanía- no existían como los contemplados en Convención de Cibercrimen.

Desde esta perspectiva, el anteproyecto honra compromisos internacionales y además cumple con el postulado que, en materia de derechos humanos, la Constitución y los instrumentos internacionales de derechos humanos tienen vigencia en el sistema jurídico infra constitucional.

 

Desaparición de la categorización de las infracciones y de las penas

 

El Código Penal está lleno categorizaciones que son ineficaces o inútiles en relación a las infracciones penales,  como los delitos y contravenciones pues sus diferencias se encuentran en el ámbito procesal. Las penas se dividen en penas de prisión, reclusión mayor y menor, y éstas a su vez en ordinarias y extraordinarias. Todas estas clasificaciones generan confusiones y, desde el aspecto teórico y práctico, no tienen relevancia.

En cuanto a los delitos y las contravenciones se establece una división relativa a procedimientos, sujetos procesales y autoridades judiciales. Lo que en la práctica significa que las contravenciones eran imposibles juzgar, salvo cuando se trataba de flagrancia, pues existían resquicios del sistema inquisitivo. De este modo, la mayoría de las infracciones se tornaban impunes.

En este sentido el Proyecto elimina estas diferencias. Todas las infracciones tendrán posibilidad de ser investigadas y sancionadas por jueces y juezas independientes e imparciales, se respeta el principio adversarial el cual implica que debe existir una parte que acusa y otra que defiende, y, además, los principios del debido proceso se garantizarían a todas las infracciones contempladas en el Proyecto.

No menos importante, en el Código Penal las contravenciones se clasifican en relación a la pena y no a la conducta típica lo que hacía difícil su identificación, aplicación y comprensión; al incorporarlas a los delitos, se las ubica exactamente en el lugar correspondiente; manteniendo como salvedad las infracciones de tránsito. Las contravenciones ahora infracciones mantienen un tratamiento de infracción penal menos graves, que se manifiesta en la pena y en la forma breve de procesarlas.

En el Código Penal las penas se dividían en función de la gravedad de la infracción. Si eran de prisión se consideraban menos graves, si eran de reclusión, más graves. Sin embargo se podían encontrar penas de reclusión de cuatro años. Por otro lado, en la práctica, nunca hubo en el sistema penitenciario tratamiento distinto entre los tipos de penas (ni siquiera entre personas procesadas y condenadas). La división en la ejecución de la pena depende de criterios técnicos y no por las clasificaciones jurídicas.

De esta manera, el Código, en este aspecto, se torna sencillo de entender y fácil de aplicar.

En consecuencia, se hace indispensable una modificación de la normativa penal sustantiva, que se corresponda con el telos de la Constitución de la República, que no es otro que la permanente e indubitable consagración de la dignidad humana, a través de una orientación dirigida a la protección de derechos fundamentales tales como la vida, la integridad, la libertad y el medio ambiente.

 

UN PROCESO PENAL LEGÍTIMO ÁGIL Y EFICIENTE


Balance entre garantías y eficiencia de la justicia penal

 

Todo sistema penal se encuentra en el dilema entre combatir la impunidad y garantizar los derechos de las personas sospechosas de haber cometido una infracción penal. Si las garantías se extreman, se crearía un sistema que nunca sanciona; si las garantías se flexibilizan, se acabaría condenando al inocente.

El sistema penal tiene que llegar al término medio para evitar que en la sociedad se toleren injusticias y procurar que exista algo parecido a la paz social en el combate a la delincuencia.

El Proyecto de Código tiene ese balance. No impide el funcionamiento del aparato punitivo del Estado sino que le establece límites en su actuar. Las personas que podrían estar sometidas al poder penal tienen, en todas sus fases, derechos y garantías. De igual modo, las víctimas, que son quienes buscan que se reparen sus derechos lesionados, también, como personas, tienen derechos y garantías a lo largo del procedimiento. El proceso se adecua a los grados de complejidad de los casos, así por ejemplo en las infracciones levísimas  se tiene una respuesta rápida y oportuna, la jueza o juez es garante de los derechos de las partes en conflicto.

Se buscado un apego estricto al principio de legalidad o intervención  legalizada, en cada una de las intervenciones del Estado, con el fin de evitar cualquier arbitrariedad por parte del poder, así mismo se evita que exista una manipulación de la opinión pública o de las campañas mediáticas que determinen los límites entre lo punible y lo no punible, señalando de manera clara y precisa las garantías del derecho penal.

 

Con respecto a la cuestión procesal, el ámbito penal ha sido sin duda alguna el que más problemas y discusiones ha generado, primordialmente la injustificada y permanente falta de eficiencia y agilidad en la tramitación del mismo. En la Constitución de la República del Ecuador, consagra en su artículo 75, el derecho a la tutela efectiva, imparcial y expedita de sus derechos e intereses. Este derecho no solo se limita al acceso a la justicia para obtener la protección de los derechos constitucionales, sino que debe constituirse en un mecanismo ágil y eficiente para todos los procesos, por lo que, se ha visto que, la excesiva lentitud en la tramitación de los mismos causa indefensión. Por este motivo, se han establecido procedimientos especiales penales, con los cuales, se busca agilitar los procesos, en casos especiales que establece este Código, y así, lograr una solución definitiva al litigio de una manera más rápida y eficaz, logrando descongestionar la carga procesal tan amplia que tienen las fiscalías, juzgados y tribunales de garantías penales del país.

 

De igual manera, la Constitución de la República del Ecuador, en su artículo 169, dispone que, el sistema procesal es un medio para la realización de la justicia y que las normas procesales deberán consagrar los principios de simplificación, uniformidad, eficacia, inmediación, celeridad y economía procesal, al tiempo que harán efectivas las garantías del debido proceso, por lo que, a pesar de encontrarse especificados en la norma suprema, se los desarrolla en este Código y que, por lo tanto, al momento de administrar justicia serán de obligatorio cumplimiento.

 

Dentro de los principios procesales, uno de los más importantes es la oralidad, debiendo tramitarse los procesos penales de manera oral, a través de audiencias, en concordancia con lo que establece, la Constitución de la República del Ecuador, en su artículo 168 numeral 6, estableciendo que, para la sustanciación de los procesos en todas las materias, instancias y diligencias se llevará a cabo mediante el sistema oral, de acuerdo a los principios de concentración, contradicción y dispositivo.

 

En el derecho procesal contemporáneo, se ha buscado no iniciar procesos penales, que en su culminación su único fin sea el archivo, sin lograr a una solución concreta del caso, pues lo único que causa es la congestión para las fiscalías, juzgados y tribunales de garantías penales del país. Es indispensable entonces la consagración del principio de oportunidad, que permita atender los procesos penales con mayor gravedad, como lo menciona el artículo 195 de la Constitución, su aplicación es excepcional, pues se busca optimizar el juzgamiento de infracciones penales, ya que los recursos materiales y humanos se concentrarán en investigar las infracciones que por su característica necesiten de una mayor intervención penal.

 

La Defensoría Publica, es un órgano autónomo de la Función Judicial, que tiene como finalidad tendrá garantizar el pleno e igual acceso a la justicia de las personas que, por su estado de indefensión o condición económica, social o cultural no puede contratar a una abogada o abogado privado, para la protección de sus derechos, y este servicio será legal, técnico, oportuno, eficiente, eficaz y gratuito, en el patrocinio y asesoría jurídica de los derechos de las personas, en todas las materias e instancias, como lo establece, el artículo 191 de la Constitución de la República del Ecuador, por lo que, en materia penal no es la excepción y cobra una especial importancia, en los casos de las personas procesadas, por el estado en que pueden encontrarse, pero no solo para ellas, sino que pueden serlo para las personas que han sido víctimas de una infracción, para ello el Proyecto establece la creación de una unidad especializada en la defensa de víctimas.

 

La persona que ha sido víctima u ofendida de una infracción contemplada en este Código, tendrá derecho a una reparación, y esta debe ser integral, es decir, no solo será en el marco indemnizatorio, sino el restablecimiento del daño causado, satisfacción de sus necesidades, entre otras, que garantice la reivindicación de sus metas, restableciendo la verdad, retornando las cosas a su estado anterior dentro de lo posible, así de esta manera promover su desarrollo en el plano personal, familiar y social, con esto, se da cumplimiento a lo que establece la Constitución de la República del Ecuador, en el artículo 78, en cuanto, a la adopción de mecanismos para una reparación integral como protección para las víctimas.

 

Finalmente, se ha previsto la posibilidad de realizar audiencias telemáticas, con la finalidad de cooperar en la agilidad y eficacia de resolver los procesos penales, de la mano de los avances tecnológicos, cada vez mas importantes, que en derecho procesal son parte importante, es por eso, que se ha previsto la posibilidad según las circunstancias, que la audiencia se la realice, a través de comunicaciones telemáticas, siempre respetando los derechos y garantías de las partes.

 

Ante el incremento de la delincuencia organizada en el país y el mundo, se ha visto la necesidad de establecer nuevas técnicas investigativas especiales, entre ellas se encuentra la del Agente Encubierto, debido a que, en muchos casos no habrá manera de descubrir los hechos delictivos de la delincuencia organizada. En estos casos, responde a parámetros de ocultación de sus actividades delictivas y la desaparición de huellas y vestigios de la infracción, por ello la importancia de la figura del Agente Encubierto, que por medio de engaño se infiltra en el grupo organizado, siempre con la autorización judicial y bajo el control de la Fiscalía y la Policía Investigativa, respondiendo al principio de necesidad. En cuanto a la Delación Compensada, se ha visto relevante en las infracciones que por su gravedad o por su criminalidad organizada, uno de sus integrantes ha decidido colaborar con la justicia, desarticulando a dichas organizaciones delictivas y el descubrimiento de la infracción y sus participantes, con la finalidad de que, se archive la investigación contra la persona procesada que colaboró con la justicia.  Lo mismo acontece con la Entrega Vigilada, en virtud, de que, sería poco útil mantener las técnicas investigativas comunes, para la investigación de ciertas infracciones que por su gravedad u organización, sería difícil de ser descubiertas, es por ello, que se permite que  las mercancías ilícitas o sospechosas de serlo, siga su recorrido sin ser interceptadas, con la finalidad de descubrir la infracción y a sus participantes, con la vigilancia de un personal debidamente capacitado, bajo la dirección de la Fiscalía.

 

Ante la excepcionalidad de que se deba privar de libertad a la persona procesada, como medida cautelar, dentro del régimen de ejecución de la pena, en el régimen semiabierto y abierto y en las medidas de seguridad no privativas de libertad, se ha previsto la utilización de un brazalete o dispositivo electrónico de geoposicionamiento, en concordancia con los avances tecnológicos y científicos, para coadyuvar con la administración de justicia, más aun, en materia penal, cuando existe el inminente riesgo de fuga de la persona procesada.

 

Se reconoce la dignidad de la persona humana y su protección por parte de todo ser humano, más aun, por los órganos del poder público, siendo su principal objetivo tutelar los derechos de integridad física y psíquica, por lo que, esta protección toma gran importancia, a las víctimas y a las personas que colaboran a la administración de justicia, cuyo aporte es vital para evitar la impunidad de las infracciones y aplicar correctamente la normativa legal, a la que, las personas están sometidos. De manera especial, a las personas que forman parte de un proceso penal, ya que se encuentran en riesgo de sufrir hostigamientos o represalias de cualquier índole. Precisamente para asegurar su activa participación, se ha establecido un Sistema Nacional de Protección y Asistencia a Víctimas, Testigos y Otros Participantes en el Proceso Penal, y el mecanismo en el que se debe aplicar. En relación, con lo que, la Constitución de la República del Ecuador, establece en su artículo 198 y las normas internacionales de la misma forma, tales como, Reglas de Brasilia sobre Acceso a la Justicia de las Personas en Condición de Vulnerabilidad, que en su regla 75, recomienda adoptar las medidas necesarias para garantizar una protección efectiva de los bienes jurídicos de las personas en condición de vulnerabilidad que intervengan en el proceso judicial, en calidad de víctimas y testigos, así como, la Declaración de Principios Fundamentales de Justicia para las Víctimas de Delitos y del Abuso del Poder de Naciones Unidas de 1985, que dispone, que se facilitará la adecuación de los procedimientos judiciales y administrativas a las necesidades de las víctimas, adoptando medidas para minimizar las molestias causadas a las víctimas, proteger su intimidad, en caso necesario, y garantizar su seguridad, la de sus familiares y la de testigos en su favor, contra todo acto de intimidad o represalia.

 

Así mismo al existir una gran carga procesal, se vuelve lenta y poco eficiente la administración de justicia, por lo que, se ha buscado que en casos específicos, se pueda llegar a una solución, mediante un procedimiento alternativo de solución de conflicto, como se lo establece con la Mediación Penal, con la cual, se busca, una justicia retributiva y más ágil, en materias que por su naturaleza puedan llegar a una solución, las mismas que se prevén en este Código.

 

Ante la necesidad de tener procedimientos especiales contra grupos vulnerables, como son los miembros pertenecientes a una familia y las personas adolescentes, los mismos se establece dentro del Título VI, Procedimientos Especiales Penales, Sección Decima, Procedimiento Especial de Infracciones de Violencia Intrafamiliar, y en el Titulo XI, de Juzgamiento de Adolescentes en Conflicto con la Ley Penal, para los cuales, se han establecido que deberán existir autoridades debidamente capacitadas y especializadas, en concordancia con el artículo 175 de la Constitución de la República del Ecuador.

 

Debido a la ausencia de programas de orientación, a la desintegración familiar y a la carencia de valores morales en la sociedad, ha influido en el comportamiento de las personas adolescentes. Por lo que, ante una difícil realidad, es necesario establecer un procedimiento que juzgue a las personas adolescentes en conflicto con la ley penal, como responsables de la infracción cometida y no como culpables penalmente, con el cual, hará respetar el principio desarrollo integral de la persona adolescente, procurando la reparación integral de las víctimas aplicando el principio de justicia restaurativa. En concordancia con el artículo 44 de la norma suprema, en el cual, establece que, el Estado, sociedad y familia deberán promover de forma prioritaria el desarrollo integral de las niñas, niños y adolescentes y así asegurar el ejercicio pleno de sus derechos. De igual forma, durante todo el juzgamiento se debe respetar los derechos de las personas adolescentes, como lo establece Las Reglas Mínimas para la Administración de Justicia de Menores de las Naciones Unidas – “Reglas de Beijing” y demás instrumentos internacionales suscrito por el Ecuador sobre la materia.

 

HACIA UNA VERDADERA REHABILITACIÓN Y REINSERCIÓN SOCIAL

 

El Código de Ejecución de Penas se publicó por primera vez en 1982, prescindiendo de las normas penales y procesales, resultando, en balance, un sistema de ejecución inconsistente con las otras normas e inaplicable en la realidad.

 

En el Ecuador, el derecho de ejecución de penas ha estado, doctrinaria y jurídicamente, divorciado del derecho procesal y del derecho penal sustantivo en todas sus dimensiones. Una vez dictada la sentencia, las juezas y los jueces no tienen relación alguna con el efectivo cumplimiento de la sentencia, no existe control judicial sobre las condiciones carcelarias, las sentencias no se cumplen efectivamente, y la administración ha estado a cargo de un órgano poco técnico y con inmensas facultades discrecionales.

 

Casi 130 años de olvido y despreocupación estatal, han sumido al Sistema de Rehabilitación Social y a los centros destinados a la privación de libertad, en una aguda crisis administrativa, jurídica y humana, que se ve reflejada en la mala condición de las instalaciones, hacinamiento, insalubridad, permanente riesgo de contagio de enfermedades, mala alimentación, violencia e inexistencia de programas educativos, culturales o laborales.

 

Todas estas circunstancias han imposibilitado el cumplimiento de los objetivos de rehabilitación y reinserción social que tiene el sistema penitenciario nacional, según lo dispuesto a partir del artículo 201 de la Constitución. Lejos, la reinserción y la posibilidad de cambio son nulas; al contrario, los centros de privación de libertad constituyen un espacio que permite el perfeccionamiento de la conducta delictiva, la violación de los derechos de las personas privadas de libertad, la represión y la exclusión.

 

Es así que, una vez cumplida su condena, las personas que han sido privadas de su libertad en virtud de una sentencia legalmente emitida, regresan a la sociedad sin un proyecto de vida, sin una opción de trabajo y de reinserción. Esta ineficacia del sistema, lleva a los individuos a reincidir en actos delictivos o a cometer nuevos delitos aprendidos durante su privación de libertad.

 

Esta situación contribuye en la inseguridad de la ciudadanía, que cada día demanda una mayor preocupación y participación del Estado dirigida a crear nuevas políticas y acciones que enfrenten de forma efectiva esta problemática.

 

Pero la seguridad ciudadana, entendida como “el derecho de los ciudadanos y ciudadanas de vivir en un entorno que garantice la convivencia democrática y armónica, generado por sistemas efectivos de justicia, rehabilitación social y orden público, que se enfocan en la prevención, información, participación y corresponsabilidad” , no debe ser tratada de forma independiente o aislada, por el contrario, uno de los actores fundamentales del Sistema de Seguridad Ciudadana, es precisamente el Sistema de Rehabilitación Social por las razones ya anotadas.

 

El Estado tiene, entonces, la responsabilidad de facilitar los servicios penitenciarios que sirven de estructura para el control, la custodia de las personas privadas de libertad y la ejecución de las penas, incluyéndose en el caso ecuatoriano, la atención a detenidos provisionales y condenados.

 

Estos servicios suponen como fin principal el tratamiento, la reeducación, la rehabilitación y futura reinserción social, cuya eficacia y eficiencia dependen ciertamente de la inversión estatal, su organización, la infraestructura, los recursos humanos profesionales, el marco regulatorio de funcionamiento, y la planificación y ejecución del plan de acción que rige la política penitenciaria nacional.

 

El trabajo, la educación, la cultura, el deporte, la atención a la salud y el fortalecimiento de las relaciones familiares de las personas sentenciadas, deben ser los puntales que orienten el desarrollo de las capacidades de las personas privadas de libertad, y viabilicen su reinserción progresiva a la sociedad.

 

En aplicación de la norma constitucional, especial énfasis merece el trabajo penitenciario que, además de constituir un elemento fundamental del tratamiento, es considerado un derecho y un deber social de las personas privadas de libertad, razón por la cual el Proyecto establece su remuneración y un sistema de administración con el cual se deberá cubrir las indemnizaciones por daños y perjuicios, la prestación de alimentos, la adquisición de objetos de consumo personal y la creación de un fondo de ahorro que se entregará al recuperar su libertad.

 

Es indispensable establecer regímenes semiabiertos y abiertos en la ejecución de las penas, que motiven la participación de las personas privadas de libertad en los programas que ofrezca el Estado para el desarrollo de sus capacidades y posterior ejercicio de derechos y cumplimiento de responsabilidades al recuperar la libertad.

 

Se establece también un régimen disciplinario en la ley, para evitar la discrecionalidad del Director o del guía penitenciario, y de igual modo, en virtud del principio de legalidad, se establecen los procedimientos y la autoridad competente.

 

En suma, el Proyecto contiene normas y mecanismos para corregir la actual situación de los centros de privación de libertad, y dignificar, aún en las peores circunstancias, a los seres humanos que han cometido infracciones.

 

Se vuelve entonces prioritario partir de una reforma legal integral destinada a que los mandatos constitucionales se hagan realmente efectivos, que implique una construcción normativa conjunta, con una misma perspectiva y un mismo eje articulador: los derechos de las personas.


ADOLESCENTES EN CONFLICTO CON LA LEY PENAL

 

La Constitución de la República del Ecuador, como Estado garantista que reconoce y protege  a los derechos humanos de todas las personas, en especial de las y los adolescentes en conflicto con la ley penal, que al estar privados de libertad, serán considerados como grupos de atención prioritaria, estableciendo a su favor medidas socioeducativas privativas y no privativas de libertad, las mismas deberán ser proporcionales a la infracción por la cual se les ha juzgado con autoridades capacitadas y especializadas en adolescentes en conflicto con la ley penal.

 

Este reconocimiento se traduce en el Plan Nacional para el Buen Vivir, al hablar de la responsabilidad del Estado Ecuatoriano al momento de garantizar los derechos de las personas privadas de libertad, establece que debe contarse con un sistema de internamiento garantista para las y los adolescentes en conflicto con la ley penal y que, responda a las políticas socioeducativas.

 

Por este motivo, para promover las políticas encaminadas a mejorar el sistema de medidas socioeducativas, para humanizarlo y garantizar así una verdadera orientación y reintegración social y familiar.

 

De la mima forma, la Constitución de la República del Ecuador, en su artículo 77 número 13, establece que, las medidas socioeducativas privativas de libertad, deben ser aplicadas como último recurso y por un lapso de tiempo mínimo, además se establece una separación entre las y los adolescentes en conflicto con la ley penal que aún no hayan cumplido dieciséis años edad, a quienes se les impondrá medidas socioeducativas, del resto de personas privadas de libertad.

 

Respetando la protección integral que se les garantiza a las y los adolescentes en la Constitución, instrumentos internacionales y este Código, se propone una mínima intervención penal en la justicia penal, basadas en principios educativos, culturales y recreación, de acuerdo a los intereses y habilidades de las y los  adolescentes. Lo que se busca es que se adopten medidas, que se involucren muy poco en procedimientos judiciales engorrosos, evitando así la criminalización de las y los adolescentes, creando condiciones que garanticen una vida digna de acuerdo a su edad sin interrumpir sus normales actividades de su desarrollo integral, respetando los instrumentos internacionales suscritos por el Ecuador.

 

EL PLENO DE LA  ASAMBLEA NACIONAL


CONSIDERANDO

 

Que, el artículo 1 de la Constitución de la República del Ecuador enmarca al ordenamiento jurídico nacional dentro de los lineamientos de un Estado Constitucional de Derechos y Justicia, lo que implica realizar cambios normativos que respondan coherentemente al espíritu de la Constitución.

 

Que, la Constitución, en el inciso primero del artículo 424, señala que es la norma suprema y prevalece sobre cualquier otra del ordenamiento jurídico, y por lo tanto, las normas y los actos del poder público deben mantener conformidad con las disposiciones constitucionales, caso contrario carecerán de eficacia jurídica.

 

Que, el literal b), del numeral 3, del artículo 66 de la Constitución de la República del Ecuador reconoce y garantiza a las personas una vida libre de violencia en el ámbito público y privado. El Estado adoptará las medidas necesarias para prevenir, eliminar y sancionar toda forma de violencia.

 

Que, la Constitución, de conformidad con el artículo 75, reconoce a las personas el derecho al acceso gratuito a la justicia y a la tutela efectiva, imparcial y expedita de sus derechos e intereses, con sujeción a los principios de inmediación y celeridad, y que en ningún caso quedarán en indefensión.

 

Que, de acuerdo con el artículo 76 de la Constitución, en todo procedimiento en el que se determinen derechos y obligaciones de cualquier orden, como en los penales, se debe asegurar las garantías que integran el debido proceso, garantías de la defensa para la persona procesada, y garantías a las víctimas, que deben ser canalizadas a través de la ley penal.

 

Que, la Constitución reconoce a las personas privadas de libertad, de conformidad con el artículo 51, el derecho a no ser aisladas, a comunicarse, a recibir visitas, a declarar sobre el trato recibido, a contar con recursos humanos y necesarios para gozar de salud integral, a la atención de sus necesidades educativas, laborales, productivas, culturales, alimenticias y recreativas, y a recibir atención preferente y especializada en el caso de  personas adultas mayores, mujeres embarazadas o en período de lactancia, con capacidades especiales, enfermas o adolescentes.

 

Que, la Constitución prescribe en el artículo 78 que las víctimas de infracciones penales tendrán derecho a protección especial, a no ser revictimizadas, y a que se adopten mecanismos para una reparación integral que incluya el conocimiento de la verdad, restitución, indemnizaciones, rehabilitación, garantía de no repetición, y satisfacción del derecho violado.

 

Que, de acuerdo con el artículo 80 de la Constitución las acciones por infracciones de genocidio, lesa humanidad, crímenes de guerra, desaparición forzada de personas, y agresión a un Estado serán imprescriptibles.

 

Que, de conformidad con el artículo 76 de la Constitución, se debe establecer la debida proporcionalidad entre las infracciones y las sanciones penales, deben existir sanciones no privativas de la libertad, las que tienen que respetar los derechos de las personas, y deben ser impuestas mediante procedimientos adversariales, transparentes, y justos.

 

Que el Código Penal, Código de Procedimiento Penal, y Código de Ejecución de Penas y Rehabilitación Social fueron promulgados antes de la entrada en vigencia de la actual Constitución, y que sus normas, deben ser actualizadas y adecuadas a las nuevas exigencias del Estado de Derechos y Justicia.

 

Que, el derecho penal adjetivo debe garantizar la existencia de un sistema adversarial, que cuente con fiscales que defiendan los intereses y derechos de las víctimas dentro de los principios y fundamentos del sistema acusatorio y a través de la promoción de la acción penal, con defensoras y defensores públicos que patrocinen técnicamente a las personas acusadas de cometer una infracción, y con juezas y jueces que dirijan el proceso y sean garantes de los derechos de los participantes procesales.

 

Que, para cumplir lo dispuesto en el artículo 201 de la Constitución es impostergable cambiar el actual Sistema de Ejecución de Penas por uno que tenga como prioridad el desarrollo de las capacidades de las personas sentenciadas penalmente para ejercer sus derechos y cumplir sus responsabilidades al recuperar su libertad, rehabilitándose y reinsertándose en la sociedad.

 

Que, el Sistema Penal en su componente sustantivo es anacrónico, pues no responde a las necesidades actuales de la población; en su componente adjetivo es ineficiente y no ha logrado afianzar procesos justos, rápidos, sencillos, y tampoco ha coordinado adecuadamente las acciones entre todos sus actores; y, en su componente ejecutivo, no ha cumplido con sus objetivos y se ha convertido en un sistema burocrático y poco eficaz, lo que justifica una reforma integral y urgente al sistema penal en su conjunto; y,

 

Que, la Asamblea Nacional de acuerdo con el artículo 84 de la Constitución, tiene la obligación de adecuar, formal y materialmente, las leyes y demás normas jurídicas a los derechos previstos en la Constitución y tratados internacionales.

 

En ejercicio de sus competencias establecidas en la Constitución, la Asamblea Nacional expide el siguiente:

 

CÓDIGO ORGÁNICO INTEGRAL PENAL


LIBRO PRIMERO


DE LA INFRACCIÓN PENAL


TÍTULO PRELIMINAR


Capítulo Primero


De la finalidad y principios generales

 

Artículo 1.- Finalidad.- Este Código tiene como finalidad legitimar la intervención estatal para garantizar la seguridad ciudadana, evitar la impunidad y regular el ejercicio del poder punitivo del Estado, a través del cumplimiento de los siguientes mecanismos:

 

1.         Garantizar, en el ámbito penal, el respeto de los derechos reconocidos por la Constitución de la República y los instrumentos internacionales de derechos humanos;

 

2.         Reparar a las víctimas por la violación de sus derechos lesionados;

 

3.         Juzgar a las personas en estricta observancia del debido proceso y sancionarlas penalmente de forma proporcional; y,

 

4.         Promover la rehabilitación integral de las personas sentenciadas penalmente para reinsertarlas en la sociedad, desarrollando sus capacidades para el ejercicio de sus derechos y responsabilidades al recuperar la libertad.

 

Artículo 2.- Principios generales.- En materia penal se aplicarán las garantías básicas del debido proceso establecidas en la Constitución de la República, y en los instrumentos internacionales de derechos humanos vigentes ratificados por el Estado, y los que a continuación reconoce este Código:

 

Adicionalmente se reconoce las siguientes garantías básicas:

 

1.         En materia penal, se prohíbe el uso de la analogía y la interpretación extensiva;

 

2.         Las y los operadores del sistema penal no podrán discriminar a los sujetos procesales por motivo alguno; y,

 

3.         Toda  ley posterior sobre los efectos y extinción de las acciones y  penas se aplicarán en lo que sean favorables a los infractores.

 

Capítulo Segundo


Del ámbitos de aplicación

 

Artículo 3.- Ámbito espacial de aplicación.- Las normas de este Código se aplicarán de acuerdo con las siguientes reglas:

 

1.         Toda infracción cometida dentro del territorio nacional, por ecuatorianos o extranjeros, será juzgada y sancionada conforme a este Código. Se reputan como tales las cometidas en las delegaciones oficiales ecuatorianas y las cometidas a bordo de aeronaves o embarcaciones de bandera ecuatoriana.

 

2.         Los extranjeros serán juzgados y sancionados siempre que sean aprehendidos en el Ecuador o se obtenga su extradición.

 

3.         Las juezas o jueces o tribunales de garantías penales podrán juzgar infracciones cometidas fuera del territorio ecuatoriano en los siguientes casos:

 

a.         Cuando los efectos de la acción u omisión que la constituye deban producirse en el Ecuador o en los lugares sometidos a su Jurisdicción;

b.         Cuando la infracción penal se ha cometido en el extranjero contra una o varias personas ecuatorianas y no ha sido juzgada en el país donde se la cometió;

c.         Cuando las infracciones penales son cometidas por servidoras o servidores públicos mientras desempeñan sus funciones o gestiones oficiales;

d.         Cuando afecten bienes de propiedad del Estado bienes de propiedad de ecuatorianos o ecuatorianas o residentes en el Ecuador;

e.         Cuando afecten bienes jurídicos protegidos por el Derecho Internacional a través de instrumentos internacionales ratificados por el Ecuador; y,

f.          Cuando las infracciones sean graves violaciones a los derechos humanos.

 

Artículo 4.- Ámbito personal de aplicación.- Las normas de este Código serán aplicadas de conformidad con las siguientes reglas:

 

1.         Quienes no hayan cumplido dieciocho años de edad estarán sujetos al Código de la Niñez y Adolescencia salvo el régimen especial previsto en este Código;

 

2.         Las mujeres embarazadas cualquiera que fuere su periodo de gestación no podrán ser privadas de su libertad ni serán notificadas con sentencia privativa de libertad, sino noventas días después del parto;

 

3.         Las y los adultos mayores de sesenta y cinco años de edad tendrán derecho a cumplir sus penas privativas de libertad en áreas adecuadas para el efecto y, en caso de prisión preventiva se someterán a arresto domiciliario;

 

4.         Toda persona tendrá derecho a fuero de conformidad con la Constitución de la República y la Ley; y,

 

5.         Las y los servidores militares y policiales en servicio activo serán juzgados y sancionados de conformidad con lo previsto en este Código.

 

TÍTULO I


DE LA INFRACCIÓN PENAL


Capítulo Primero


De la infracción penal

 

Artículo 5.- Infracción penal.- Son infracciones penales los actos imputables sancionados por la Ley penal.

 

Artículo 6.- Clasificación de las infracciones.- A efectos de la determinación de los procedimientos y las penas, las infracciones se clasifican en función de la gravedad del bien jurídico lesionado o puesto en peligro, de conformidad con las siguientes reglas:

 

1.         Son infracciones penales muy graves las sancionadas con privación de libertad de diecinueve a veintiocho años;

 

2.         Son infracciones penales graves las sancionadas con privación de libertad de once a diecinueve años;

 

3.         Son infracciones penales medias las sancionadas con privación de libertad de cinco a once años;

 

4.         Son infracciones penales leves las sancionadas con de privación de libertad de seis meses a cinco años; y,

 

5.         Son levísimas, de primera, segunda, tercera, cuarta, quinta, sexta y séptima clases, las infracciones penales sancionadas con privación de libertad de hasta seis meses, penas no privativas de libertad o penas pecuniarias.

 

Artículo 7.- Relación de causalidad.- Quien ejecute voluntariamente un acto punible será responsable del mismo e incurrirá en la pena correspondiente a la infracción resultante, aunque varíe el resultado esperado por la persona infractora, o recaiga en distinta persona de aquella a quien se propuso ofender.

 

Artículo 8.- Infracción penal culposa.- La infracción penal será culposa cuando el acontecimiento, pudiendo ser previsto pero no querido por la persona infractora se ejecuta por causa de negligencia, imprudencia, impericia o inobservancia de la normativa vigente.

 

Artículo 9.- Infracción penal dolosa.- La infracción penal dolosa es aquella en la que existe el designio de causar daño.

 

La infracción penal dolosa se considera intencional cuando el acontecimiento dañoso o peligroso que es el resultado de la acción u omisión de que la Ley hace depender la existencia de la infracción, fue previsto y querido por la persona infractora como consecuencia de su propia acción u omisión;

 

La infracción penal dolosa se considera preterintencional, cuando de la acción u omisión se derive un acontecimiento dañoso o peligroso más grave que aquel que quiso la persona infractora.

 

Artículo 10.- Comisión por omisión.- No impedir un acontecimiento cuando se tiene la obligación jurídica de impedirlo equivale a ocasionarlo.

 

La omisión será punible solamente cuando se encuentre prevista como infracción por la Ley penal.

 

La omisión será dolosa si deliberadamente la persona prefiere no evitar el resultado material típico, en caso de tener la obligación legal o contractual de cuidado o custodia de la vida, salud, libertad e integridad personal del titular del bien jurídico. También será  dolosa la omisión que incremente deliberadamente el riesgo que resulte determinante en la afectación del bien jurídico.

 

Artículo 11.- Error de tipo.- No existe infracción cuando por error o ignorancia invencible, debidamente comprobado se desconozcan los elementos objetivos del tipo penal. Si el error fuere vencible, la infracción será culposa.

 

Artículo 12.- Error de Prohibición.- No existe responsabilidad penal en caso de error o ignorancia invencible, debidamente comprobado, sobre el hecho constitutivo del tipo penal. Si el error fuere vencible, de acuerdo a las circunstancias del hecho y las personales del autor, la infracción será culposa.

 

Tampoco existe responsabilidad penal si el error invencible recayera sobre la ilicitud del hecho constitutivo de la infracción penal. Si el error fuera vencible la infracción será culposa.

 

El error invencible que recae sobre una circunstancia agravante, impedirá la apreciación de ésta por parte de la jueza, juez o tribunal de garantías penales.

 

Artículo 13.- Caso fortuito o fuerza mayor.- La acción u omisión prevista por la Ley como infracción penal no será punible cuando sea resultado el caso fortuito o fuerza mayor.

 

Artículo 14.- Tentativa.- Quien practique actos idóneos conducentes de modo inequívoco a la realización de una infracción, responderá por tentativa si la acción no se consuma o el acontecimiento no se verifica.

 

Si el autor desistiere voluntariamente de la acción estará sujeto solamente a la pena por los actos ejecutados, siempre que éstos constituyan una infracción diversa, excepto cuando la ley penal, en casos especiales, califique como infracción la mera tentativa.

 

Las infracciones levísimas solamente serán punibles cuando se hayan consumado.

 

No será punible la tentativa en caso de tratarse de infracción culposa o infracción imposible.

 

Artículo 15.- Conspiración y proposición.- La conspiración y la proposición para cometer una infracción penal solamente serán sancionadas en los casos que la ley determine.

 

Se entiende que existe conspiración cuando dos o más personas se conciertan para la ejecución de una infracción penal; y, existe proposición cuando quien  ha resuelto cometerla propone su comisión a otra u otras personas.

 

Si la conspiración o proposición, aún en el caso de estar tipificada por la ley penal, deja de producir efectos por haber los autores desistido voluntariamente de la ejecución, antes de iniciarse procedimiento judicial contra ellos, no  les será aplicada pena alguna.


Capítulo Segundo


De las circunstancias de la infracción

 

Artículo 16.- Inexistencia de infracción.- No existe infracción en la ejecución del acto u orden dispuestos por la ley o en el caso de cometerlo por una fuerza que no se pudo resistir.

 

No habrá infracción en los golpes que se den sin causar heridas o lesiones graves a quienes comentan hurto o robo, cuando se les sorprenda en flagrante infracción o con los bienes objeto de la misma.

 

Tampoco habrá infracción alguna cuando una persona mata o causa lesiones a otra en el momento de ser víctima de infracción de abuso sexual o violación.

 

Artículo 17.-   Legítima defensa y estado de necesidad.- La persona infractora no será responsable penalmente en los siguientes casos:

 

1.         Por legítima defensa, cuando defendiere cualquier derecho, propio o ajeno, siempre y cuando se reúnan los siguientes requisitos:

 

a.         Agresión actual e ilegítima;

b.         Necesidad racional de repeler la agresión; y,

c.         Falta de provocación suficiente por parte de quien actúa en defensa del derecho.

 

2.         Por estado de necesidad, cuando al proteger un derecho propio o ajeno se causare lesión o daño a otro, siempre y cuando se reúnan los siguientes requisitos:

 

a.         Que el derecho protegido hubiere estado en real y actual peligro;

b.         Que el resultado del acto de protección no fuere mayor que la lesión o daño que se quiso evitar; y,

c.         Que no hubiere otro medio practicable y menos perjudicial para defender el derecho

 

Artículo 18.- Circunstancias de excusa.- Son excusables el homicidio, las heridas y los golpes, cuando son provocados por golpes, heridas u otros maltratamientos graves de obra, o fuertes ataques a la honra o dignidad, inferidos en el mismo acto al autor del hecho, o a su cónyuge, parientes dentro del cuarto grado de consanguinidad, o segundo de afinidad.

 

Son igualmente excusables dichas infracciones cuando han sido cometidas rechazando durante el día el escalamiento o fractura de los cercados, murallas, o entradas de una casa habitada, o de sus dependencias; salvo que conste que el autor del hecho no pudo creer en un atentado contra las personas, ya se atienda al propósito directo del individuo que intentaba el escalamiento o fractura, o al efecto de la resistencia que encontrarían las intenciones de éste.

 

Artículo 19.- Circunstancias atenuantes.- Son circunstancias atenuantes de la infracción aquellas que disminuyen su gravedad y que deberán ser consideradas por las juezas, jueces y tribunales de garantías penales a efecto de reducir la pena correspondiente:

 

1.         Conducta anterior de la persona infractora que revele claramente no tratarse de un individuo peligroso;

 

2.         Haber cometido infracciones penales contra la propiedad bajo la influencia de circunstancias económicas apremiantes, personales o familiares;

 

3.         Ser la persona infractora mayor de sesenta y cinco años de edad;

 

4.         Obrar la persona infractora impulsada por motivos de significativo valor político o social;

 

5.         Haber precedido, por parte de la víctima provocaciones, amenazas o injurias;

 

6.         Haber actuado la persona infractora por emoción o pasión excusables, temor intenso o bajo violencia superable;

 

7.         Intentar, en forma voluntaria anular o disminuir las consecuencias de la infracción;

 

8.         Brindar auxilio y ayuda inmediatos a la víctima por parte de la persona infractora;

 

9.         Reparar voluntariamente el daño y/o indemnizar integralmente a la víctima;

 

10.       Presentarse en forma voluntaria a las autoridades de justicia, pudiendo haber eludido su acción por fuga u ocultamiento;

 

11.       Confesión espontánea y verdadera, por parte de la persona infractora, sobre los hechos o circunstancias de la infracción; o,

 

12.       Colaborar eficazmente con las autoridades en la investigación de la infracción.

 

Artículo 20.- Circunstancias atenuantes de la persona jurídica.- Sólo podrán considerarse circunstancias atenuantes de la responsabilidad penal de las personas jurídicas el haber realizado, con posterioridad a la comisión de la infracción y a través de sus representantes legales, las siguientes actividades:

 

1.         Haber procedido, antes de conocer que el procedimiento judicial se dirige contra ella, a confesar la infracción a las autoridades;

 

2.         Haber colaborado en la investigación del hecho aportando pruebas, en cualquier momento del proceso, que fueran nuevas y decisivas para esclarecer la responsabilidad penal originada de los hechos; o,

 

3.         Haber procedido en cualquier momento del procedimiento y con anterioridad a la audiencia oral de juzgamiento a reparar integralmente o disminuir el daño causado por la infracción.

 

Artículo 21.- Circunstancias agravantes de la infracción.- Son circunstancias agravantes de la infracción, cuando no son constitutivas o modificatorias de la misma, las siguientes:

 

1.         Ejecutar la infracción con alevosía, traición, insidias o sobre seguro; o por precio, recompensa o promesa; o por medio de inundación, naufragio, incendio, veneno, minas, descarrilamiento de ferrocarriles, armas prohibidas, u otros medios que pongan en peligro a otras personas a más de la víctima; o empleando la astucia, el disfraz, el fraude; o con ensañamiento o crueldad, haciendo uso de cualquier tortura u otro medio de aumentar y prolongar el dolor de la víctima; o imposibilitando al ofendido para defenderse, ya sea que para esto se le prive del uso de la razón, ya se empleen auxiliares en la comisión de la infracción; o haberse cometido éste como medio de cometer otro; o perpetrar el acto prevaliéndose el autor de su condición de autoridad, o entrando deliberadamente en la casa de la víctima, o después de haber recibido algún beneficio de ésta;

 

2.         Aprovecharse de incendio, naufragio, sedición, tumulto o conmoción popular u otra calamidad o desgracia pública o particular, para ejecutar la infracción;

 

3.         Llevarla a cabo con auxilio de gente armada, o de personas que aseguren la impunidad; o tomando falsamente el título, las insignias o el nombre de la autoridad; o mediante orden falsa de ésta; o con desprecio u ofensa de los depositarios del poder público; o en el lugar mismo en que se hallen ejerciendo sus funciones; o donde se celebre una ceremonia religiosa de cualquier culto permitido o tolerado en la República;

 

4.         Ejecutar el hecho punible buscando de propósito el despoblado o la noche; en pandilla; abusando de la amistad o de la confianza que se otorgue al autor; con ganzúas, llaves falsas, maestras; con escalamiento o penetración en  edificio, habitación o medio motorizado o con violencia;

 

5.         Encontrarse el autor prófugo por una infracción anterior;

 

6.         Haber aumentado o procurado aumentar las consecuencias dañosas de la infracción;

 

7.         Cometer la infracción con un alto grado de conocimiento técnico, capaz de producir destrucción o peligros masivos para los bienes jurídicos protegidos;

 

8.         Valerse de particulares relaciones profesionales, funcionales o laborales;

 

9.         Cometer la infracción con abuso en el ejercicio de una función de mando o de empleo público;

 

10.       Aprovecharse de las características de la víctima, que impliquen indefensión, subordinación o discriminación;

 

11.       Causar daño de relevante gravedad atendiendo a las condiciones especiales de la víctima, en los casos de infracciones contra la integridad sexual y reproductiva o contra la propiedad;

 

12.       Obrar por odio motivado por etnia, lugar de nacimiento, edad, sexo, identidad de género, identidad cultural, estado civil, idioma, religión, ideología, filiación política, pasado judicial, condición socio-económica, condición migratoria, orientación sexual, estado de salud, discapacidad, diferencia física u otra diferencia de cualquier índole;

 

13.       Valerse o prevalerse de niños, niñas, adolescentes o personas con discapacidad para cometer la infracción;

 

14.       Cometer la infracción con alguna sustancia que altere el conocimiento o la voluntad de la víctima;

 

15.       Ser la víctima cónyuge, conviviente, pariente hasta el cuarto grado de consanguinidad o segundo de afinidad de la persona infractora;

 

16.       Encontrarse la persona infractora bajo influencia de sustancias estupefacientes y sicotrópicas o en estado de embriaguez, sean habituales o premeditados, para cometer la infracción o preparar una disculpa;

 

17.       Utilizar indebidamente insignias, uniformes, denominaciones o distintivos militares o policiales, como medio para facilitar la comisión de la infracción;

 

18.       Aprovecharse de un evento deportivo para cometer infracciones contra la vida o contra la integridad personal;

 

19.       Borrar, alterar u ocultar las señales, huellas o vestigios dejados por la infracción, u obstaculizar las investigaciones para inducir a engaño o error a la administración de justicia; o,

 

20.       La pluralidad de víctimas como consecuencia de la infracción.

 

Artículo 22.- Circunstancias agravantes en las infracciones contra la integridad sexual y reproductiva y las infracciones contra la integridad y libertad personal.- Para las infracciones contra la integridad sexual y reproductiva y las infracciones contra la integridad y libertad personal, además de las establecidas en el artículo precedente, son circunstancias agravantes específicas las siguientes:

 

1.         Si la víctima es una persona mayor de sesenta y cinco años;

 

2.         Si la víctima es una persona menor de doce años;

 

3.         Encontrarse la víctima al momento de la comisión de la infracción, en establecimientos públicos y privados, tales como los de salud, educación, culto, investigación, asistencia o refugio, en centros de privación de libertad o en recintos policiales o militares u otros similares;

 

4.         Haber contagiado a la víctima con una enfermedad grave, incurable o mortal;

 

5.         Si la víctima estuviere o resultare embarazada, en puerperio o si abortare como consecuencia de la comisión de la infracción;

 

6.         Compartir con la víctima el núcleo familiar;

 

7.         Aprovecharse de que la víctima atraviesa por una situación de vulnerabilidad, extrema necesidad económica o de abandono;

 

8.         Si la infracción sexual ha sido cometida como forma de tortura, o con fines de intimidación, degradación, humillación, discriminación, venganza o castigo;

 

9.         Tener el infractor algún tipo de relación de poder y/o autoridad sobre la víctima tal como ser funcionario público, docente o ministros de algún culto, que han abusado de su posición para cometerlo, por funcionarios de la salud o personas responsables en la atención del cuidado del paciente; o cualquier otra clase de profesional, persona que hubiera abusado de su función o cargo para cometer la infracción;

 

10.       Haber utilizado para cometer la infracción alguna sustancia que altere el conocimiento o la voluntad de la víctima; o,

 

11.       Conocer  a la víctima con anterioridad a la comisión de la infracción.

 

Artículo 23.- Circunstancias agravantes de infracciones de función policial.- Son agravantes de las infracciones de función de servidoras y servidores policiales, además de las circunstancias señaladas en el artículo 21, las siguientes:

 

1.         Si la infracción se comete con el uso de armas, o en grave conmoción interna; o,

 

2.         Si el accionar produjere el fracaso de una operación policial.

 

Artículo 24.- Circunstancias agravantes de infracciones de función militar.- Son agravantes de las infracciones de función de servidoras o servidores militares, además de las circunstancias señaladas en el artículo 21, cualquiera de las siguientes:

 

1.         Si la infracción se comete con el uso de armas o en conflicto armado; o,

 

2.         Si el accionar produjere el fracaso de una operación militar.

 

Artículo 25.- Circunstancias agravantes en las infracciones de tránsito.- Además de las establecidas en el artículo 21, son circunstancias agravantes específicas de las infracciones de tránsito las siguientes:

 

1.         Cometer la infracción en estado de embriaguez o de intoxicación por efectos de sustancias estupefacientes y psicotrópicas;

 

2.         Abandonar a las víctimas del accidente o no procurarles la ayuda requerida, pudiendo hacerlo;

 

3.         Evadir la acción de la justicia por fuga u ocultamiento;

 

4.         Borrar, alterar u ocultar las señales, huellas o vestigios dejados por la infracción, u obstaculizar las investigaciones para inducir a engaño o error a la administración de justicia;

 

5.         Estar el infractor perseguido o prófugo por una infracción de tránsito anterior;

 

6.         Conducir sin licencia, o con una licencia de categoría inferior a la requerida, o mientras está vigente la suspensión temporal o definitiva de la misma, cuando estos hechos no constituyan de por sí infracción penal;

 

7.         No tener el automotor el seguro obligatorio de accidentes de tránsito -SOAT- en vigencia; u,

 

8.         Causar la infracción, conduciendo vehículos con llantas desgastadas y cuyas condiciones mecánicas se encuentren en mal estado.  En caso de que el deterioro de las condiciones del vehículo sean aparentes y visibles.

 

Artículo 26.- Circunstancias agravantes en las infracciones contra la administración tributaria.- Además de las establecidas en el artículo 21, son circunstancias agravantes específicas de las infracciones contra la administración tributaria las siguientes:

 

1.         Haberse cometido la infracción en contubernio con funcionarios de la Administración Tributaria o utilizando las bases de datos o informaciones que ésta posea; o,

 

2.         La reincidencia, que se entenderá existir, siempre que la misma persona natural o jurídica hubiere sido sancionada por igual infracción a la sancionada, dentro de los cinco años anteriores.

 

 

Capítulo Tercero


De la responsabilidad penal

 

Artículo 27.- Responsabilidad penal.- No será penalmente responsable quien cometa una infracción sin voluntad  y conciencia.

 

Artículo 28.- Ausencia y atenuación de responsabilidad penal.- No será responsable de la infracción quien, al momento de realizar la acción u omisión, se encontrare, por efecto de la fase aguda de una enfermedad, en tal estado mental que no tuviere conciencia ni voluntad.

 

No habrá responsabilidad penal por el acto que hubiere sido cometido por una persona que sufra una enfermedad mental. Corresponderá a la jueza, juez o tribunal de garantías penales establecer, previo informe satisfactorio de dos psiquiatras, su adecuado y correspondiente tratamiento.

 

Cuando la infracción fuere cometida durante el padecimiento comprobado de un alteración mental transitoria, no se aplicará a la persona infractora medida de seguridad alguna; sin embargo, la jueza, juez o tribunal de garantías penales ordenará el pago de la correspondiente indemnización a la o las víctimas de la infracción.

 

Se considerará únicamente como una atenuación de la responsabilidad penal, si el entendimiento del hecho o la conciencia de la persona infractora hubiere estado solamente disminuido al momento de cometerse la infracción.

 

No se considerará inexistente la responsabilidad penal cuando la alteración mental transitoria sea provocada intencionalmente por la persona infractora para perpetrar la infracción en tales condiciones. En este caso, el consumo intencional de bebidas alcohólicas o sustancias estupefacientes o psicotrópicas será considerado como circunstancia agravante.

 

Las personas privadas de libertad que, durante su internamiento, desarrollen trastornos psiquiátricos serán transferidas al establecimiento psiquiátrico adecuado, bajo la custodia policial correspondiente, con el objeto de lograr la estabilización y/o superación de la alteración mental.

 

Artículo 29.-   Responsabilidad por engaño.- Cuando la acción u omisión que la Ley penal ha previsto como infracción sea resultante del engaño de otra persona, por el acto de la persona engañada responderá quien la determinó a cometerlo.

 

Artículo 30.- Imputabilidad penal de las y los adolescentes en conflicto con la Ley Penal.- Las y los adolescentes en conflicto con la ley penal, que hubieren cumplido dieciséis años de edad al momento de cometer una infracción penal establecida en este Libro, serán imputables penalmente.

 

Artículo 31.- Responsabilidad de las personas jurídicas.- En los supuestos previstos en este Código, las personas jurídicas nacionales o extranjeras serán penalmente responsables de las infracciones cometidas por su cuenta o por sus órganos.

 

Las disposiciones relativas a la responsabilidad penal de las personas jurídicas no serán aplicables a los organismos e instituciones previstos en el artículo 225 de la Constitución de la República del Ecuador.

 

Artículo 32.- Responsabilidad individual de la persona jurídica.- La responsabilidad penal de las personas jurídicas no se extinguirá ni modificará si hay concurrencia de responsabilidades con personas naturales en la realización de los hechos, así como de circunstancias que afecten o agraven la responsabilidad, o porque dichas personas hubieren fallecido o sustraído de la acción de la justicia.

 

La responsabilidad penal de la persona jurídica no excluye la responsabilidad penal de la persona natural.

 

Capítulo Cuarto


De la participación en la infracción

 

Artículo 33.- Participación.- Las personas participan en la infracción como autores, cómplices o encubridores:

 

1.         Serán autores: quienes hubieren cometido la infracción, sea de una manera directa e inmediata, sea aconsejando o instigando a otra persona para que la cometa, cuando tales acciones hayan determinado la comisión de la infracción; quienes hubieren impedido o procurado impedir que se evite su ejecución; quienes hubieren determinado la comisión de la infracción valiéndose de otra u otras personas, imputables o no imputables, mediante precio, dádiva, promesa, ofrecimiento, orden o cualquier otro medio fraudulento, directo o indirecto; quienes hubieren coadyuvado a la ejecución, de un modo principal, practicando deliberada e intencionalmente algún acto sin el cual no habría podido perpetrarse la infracción; quienes, por violencia física, abuso de autoridad, amenaza u otro medio coercitivo, obliguen a un tercero a cometer la infracción, aunque no pueda calificarse como irresistible la fuerza empleada con dicho fin; y, quienes, determinando a otro la realización de la infracción, hubieren brindado una cooperación determinante sin la cual el plan concreto del hecho no se hubiera podido realizar.

 

2.         Serán cómplices quienes, en forma indirecta y secundaria, faciliten o cooperen en la ejecución de la infracción, por medio de actos anteriores o simultáneos.

 

Si de las circunstancias de la infracción resultare que la persona acusada de complicidad no quiso cooperar sino en un acto menos grave que el cometido por el autor, la pena le será aplicada solamente en razón del acto que pretendió ejecutar.

 

3.         Serán encubridores: quienes, conociendo la conducta infractora del autor o cómplice, le suministrare habitualmente alojamiento, escondite o lugar de reunión; quienes proporcionaren los medios para que el autor o cómplice se  aproveche de los efectos de la infracción cometida; quienes favorecieren, ocultando los instrumentos o pruebas materiales de la infracción,  o inutilizando las señales o huellas de la misma, para evitar su sanción; y, quienes, estando obligados debido a su profesión, empleo, arte u oficio, a practicar el examen de los vestigios, señales o huellas de la infracción, o su esclarecimiento, ocultaren o alteraren la verdad con el propósito de favorecer al infractor.

 

4.         Está exento de responsabilidad el encubrimiento en beneficio del cónyuge o conviviente de la persona infractora; de sus ascendientes, descendientes hasta el cuarto grado de consanguineidad o de sus afines hasta el segundo grado; de sus amigos íntimos y de quienes hubieren recibido grandes beneficios por parte de la persona infractora antes de la comisión de la infracción.

 

5.         Las circunstancias o condiciones que limiten o agraven la responsabilidad penal de un autor o cómplice, no influirán en la situación jurídica de los demás partícipes en la infracción penal.

 

Artículo 34.- Concurso de infracciones y acumulación de penas.- Se establecerá concurso de infracciones cuando, con una o varias acciones u omisiones, se hubieren cometido varias infracciones penales.

 

Se entenderá por acumulación de penas la suma de todas las sanciones de las infracciones cometidas. En ningún caso, en el evento de concurso de infracciones, la suma de las penas privativas de libertad podrá exceder de treinta y cinco años.

 

TÍTULO II


DE LAS PENAS

 

Capítulo Primero


Generalidades

 

Artículo 35.-  Penas.- Se entenderá por pena toda sanción impuesta por la jueza, juez o tribunal de garantías penales destinada a restringir la libertad y los derechos de las personas como consecuencia jurídica de sus acciones u omisiones punibles.

 

Artículo 36.- Individualización de la pena.- La jueza, juez o tribunal de garantías penales deberá individualizar la pena que corresponda a cada persona, inclusive si fueren varios los responsables de una misma infracción, determinándola con claridad y precisión, a través de las decisiones judiciales y observando lo siguiente:

 

1.         Las circunstancias del hecho punible, sus atenuantes y agravantes;

 

2.         La naturaleza, medios y circunstancias de tiempo, lugar, modo y ocasión de la acción u omisión punible;

 

3.         El grado de participación y las circunstancias que limiten la responsabilidad penal, tales como la calificación y gravedad de dolo o culpa, los motivos y las posibles causas de protección de derechos; y,

 

4.         Las necesidades e intereses de la víctima y la magnitud de la lesión a sus derechos.


Capítulo Segundo


De la clasificación de las penas

 

Artículo 37.- Clasificación.- Las penas se clasifican de la siguiente manera:

 

1.         Penas privativas de libertad;

 

2.         Penas no privativas de libertad; y,

 

3.         Penas pecuniarias.

 

Las juezas, jueces o tribunales de garantías penales podrán imponer una o más penas adicionales a la establecida para cada infracción, que no se contrapongan entre sí y según la gravedad de la infracción y la culpabilidad de la personas.

 

Para la ejecución de las penas privativas de libertad, las juezas y jueces de garantías penitenciarias conocerán, resolverán o revocarán de ser el caso el régimen semiabierto y el régimen abierto, conforme a lo dispuesto en el Libro III de este Código.

 

Artículo 38.- Penas privativas de libertad.- Son penas privativas de libertad las impuestas por la jueza, juez o tribunal de garantías penales como consecuencia de un proceso penal, que consisten en privar al procesado de su efectiva libertad personal.

 

Artículo 39.- Penas no privativas de libertad.- Son penas no privativas de libertad las siguientes:

 

1.         Tratamiento, capacitación, programa o curso médico, psicológico o educativo;

 

2.         Servicio comunitario no remunerado, por un máximo de dos mil horas efectivas, de acuerdo a las siguientes reglas:

 

a.         Que se ejecuten en beneficio de la comunidad o como mecanismo de reparación a la víctima, y en ningún caso para realizar actividades de seguridad o vigilancia, o para generar plusvalía o utilidad económica;

b.         Que su tiempo de ejecución no constituya impedimento para que la persona sentenciada ejerza las actividades lícitas necesarias que garanticen su subsistencia y la de su familia, pudiendo ejecutarse esta sanción en tal caso los fines de semana y feriados;

c.         Que la actividad sea acorde con las aptitudes físicas de la persona sentenciada.

d.         Que su duración diaria no podrá exceder de ocho horas;

e.         Se preservará en su ejecución la dignidad de la persona sentenciada;

f.          Para facilitar su cumplimiento se podrán establecer convenios con entidades que desarrollen objetivos de claro interés social o comunitario; y,

g.         Su ejecución se desarrollará bajo el control de la jueza o juez de garantías penitenciarias.

 

3.         Prohibición de aproximación o comunicación directa con la víctima, sus familiares u otras personas designadas en sentencia, en cualquier lugar donde se encuentren o por cualquier medio verbal, audiovisual, escrito, informático, telemático o soporte físico o virtual;

 

4.         Prohibición de residir, concurrir o transitar en determinados lugares;

 

5.         Suspensión del ejercicio de la patria potestad o de guardas en general;

 

6.         Inhabilidad para el ejercicio de profesión, cargo, función, empleo u oficio, aunque provenga de elección popular cuando la infracción tenga relación directa con dicho ejercicio;

 

7.         Prohibición de salir del domicilio o del lugar establecido en la sentencia;

 

8.         Revocatoria definitiva o suspensión de la autorización o licencia para conducir cualquier tipo de vehículos por el tiempo que dure la privación de libertad o hasta un máximo de cuatro años; y,

 

9.         Pérdida de puntos en la licencia de conducir, que será de obligatoria imposición en todas las infracciones de tránsito.

 

El incumplimiento de las penas no privativas de libertad constituye desacato, infracción que será sustanciada a través del procedimiento expedito.

 

Artículo 40.- Penas pecuniarias.- Son penas pecuniarias las siguientes:

 

1.         Multa, cuyo valor se determinará en remuneraciones básicas unificadas del trabajador privado en general o de la forma prevista en el correspondiente tipo penal.

 

La multa deberá pagarse de manera íntegra e inmediata una vez que la respectiva sentencia se ejecutoríe, a menos que la jueza, juez o tribunal de garantías penales autorice uno de los siguientes mecanismos sustitutivos cuando la persona sentenciada demuestre su incapacidad material para cancelar la multa en un único e inmediato acto:

 

a.         Establecer plazos para el pago o autorizarlo por cuotas dentro de un término no superior a dos años; o,

 

b.         Sustituir la multa por servicio comunitario.

 

2.         El comiso especial entendido como la limitación en el uso o usufructo, dominio y disposición de bienes, cuando éstos se constituyen en instrumentos, productos o réditos de la infracción, que pertenezcan al infractor o a terceros.

 

La aplicación de esta pena será obligatoria en todas las infracciones en los que la jueza, juez o tribunal de garantías penales haya identificado los bienes que constituyan instrumentos, productos o réditos de la infracción, con excepción de los culposos, sin perjuicio de las sanciones previstas para cada tipo penal.

 

3.         La pérdida o destrucción de los instrumentos o efectos de la infracción. Toda pena lleva consigo, según sea el caso, la pérdida y/o destrucción de los efectos que de la infracción provengan y de los instrumentos con que se ejecutó, a menos que pertenezcan a una tercera persona no responsable de la infracción.

 

Artículo 41.- Interdicción.- La sentencia condenatoria llevará consigo la interdicción de la persona privada de libertad, mientras dure la pena, con excepción de los casos relativos al trabajo penitenciario previstos en este Código.

 

La interdicción surtirá efecto desde que la sentencia cause ejecutoría y lo privará de la capacidad de disponer sus bienes, a no ser por acto testamentario.

 

Artículo 42.- Medidas de seguridad.- Las medidas de seguridad son acciones dispuestas por la jueza, juez o tribunal de garantías penales destinadas a promover el ejercicio de derechos y desarrollo de capacidades cuando no hubiere sido declarada responsable la persona infractora en razón de padecer algún tipo de alteración mental.

 

Son medidas de seguridad las siguientes:

 

1.         Internamiento en un establecimiento psiquiátrico adecuado, en forma permanente o transitoria;

 

2.         Internamiento en una casa de estudio, programa de desintoxicación; y,

 

3.         Libertad vigilada.

 

Artículo 43.- Penas para las personas jurídicas.- Las penas específicas aplicables a las personas jurídicas, son las siguientes:

 

1.         Multa;

 

2.         Clausura de sus locales y establecimientos hasta por cinco años;

 

3.         Suspensión de sus actividades hasta por cinco años;

 

4.         Prohibición de realizar las mismas actividades por las que fuera sancionada y de aquellas con las que se hubiere favorecido o encubierto el cometimiento de la infracción. Esta prohibición podrá ser temporal o definitiva. De ser temporal no podrá exceder de cinco años;

 

5.         Intervención de los órganos de control establecidos en la Constitución; y,

 

6.         Disolución y liquidación de la persona jurídica.

 

Artículo 44.- Medidas de seguridad aplicables a la persona jurídica.- Son acciones dispuestas por la jueza, juez o tribunal de garantías penales tendientes a la prevención de futuras infracciones, aplicadas a personas jurídicas que pudiesen representar un peligro para determinado bien jurídico.

 

Capítulo Tercero


De las medidas socioeducativas para las y los adolescentes en conflicto con la ley penal

 

Artículo 45.- Medidas socioeducativas.- Cuando la jueza, juez o tribunal de garantías penales en la materia ha establecido la responsabilidad de una persona adolescente en conflicto con la ley penal, deberá aplicar una o varias de las medidas enunciadas a continuación, según las siguientes reglas:

 

1.         Las medidas socio-educativas tienen como finalidad garantizar la educación del adolescente en conflicto con la ley penal, su integración familiar y su inclusión constructiva a la sociedad, además de promover el ejercicio de los demás derechos de la persona. De igual modo, las medidas deben evitar la criminalización y la reincidencia del adolescente en conflicto con la ley penal;

 

2.         Para la aplicación de las medidas socioeducativas se considerará la edad del adolescente y sus condiciones actuales de madurez y el desarrollo de sus capacidades;

 

3.         En ningún caso la imposición de una medida socio-educativa podrá afectar el ejercicio del derecho a la educación del adolescente en conflicto con la ley penal;

 

4.         Para los casos de infracciones detalladas en este libro sancionadas con pena privativa de libertad de hasta un año, se aplicará obligatoriamente la medida de amonestación y, según el caso concreto, la orientación y apoyo familiar hasta por tres meses y servicios a la comunidad hasta por un  mes;

5.         Las medidas socio-educativas, con privación de libertad se aplicarán en relación con el daño causado al bien jurídico protegido afectado;

 

6.         Para los casos de infracciones sancionadas con pena privativa de libertad mayor de uno y hasta de cinco años, la duración de la medida socio-educativa no será mayor a un año;

 

7.         Para los casos de tipos penales sancionados con privación de libertad mayor de cinco y hasta once años, la duración de la medida socio-educativa no será mayor a tres años;

 

8.         Para los casos de tipos penales sancionados con privación de libertad mayor de once y hasta diecinueve años, la duración de la medida socio-educativa no será mayor a cinco años;

 

9.         Para los casos de tipos penales sancionadas con privación de libertad de hasta veintiocho años, la medida no será mayor a seis años de privación de libertad, que se cumplirán en centros de adolescentes en conflicto con la ley penal, aún si la persona cumple dieciséis años al ejecutarse la medida socio-educativa;

 

10.       En los casos de reincidencia se aplicará el máximo de duración previsto para cada medida socio-educativa. Así mismo, si la persona adolescente en conflicto con la ley penal no ha cumplido la medida impuesta, por causas que le sean imputables, la misma jueza o juez o tribunal de garantías penitenciarias especializado impondrá otra medida según la gravedad de la causa;

 

11.       Para la ejecución de las medidas socio-educativas, se deberá contar con la asistencia técnica de personas especialmente capacitadas en temas de derechos de la niñez y adolescencia; y,

 

12.       Los representantes legales de la persona adolescente en conflicto con la ley penal tienen la obligación de satisfacer de modo integral las reparaciones económicas.

 

Capítulo Cuarto


De la reparación integral

 

Artículo 46.-    Reparación integral.- La reparación integral comprenderá:

 

1.         El restablecimiento del derecho lesionado al estado anterior a la comisión punible de ser el caso;

 

2.         La indemnización por los daños y perjuicios ocasionados;

 

3.         La rehabilitación a través de la prestación de servicios idóneos a la víctima tales como médicos, apoyo social o familiar, psicológicos o psiquiátricos; y,

 

4.         Medidas de reconocimiento, disculpas públicas o publicación de la sentencia por medios distintos a los ordinarios.

 

En los casos en los que las víctimas hayan sido efectivamente sujeto de reparación, por la ejecución de una sentencia proveniente de una acción de carácter constitucional, la jueza, juez o tribunal de garantías penales se abstendrá de aplicar como formas de reparación las señaladas en este artículo.

 

Las obligaciones civiles derivadas de las infracciones, no se extinguen por la muerte de la persona infractora y se regirán conforme a las reglas del Código Civil.

 

Artículo 47.- Reparación en sentencia condenatoria.- La sentencia condenatoria que declare culpabilidad deberá contemplar la reparación integral de la víctima, de conformidad con las siguientes reglas:

 

1.         La víctima deberá ser identificable y concreta;

 

2.         Si hubiere más de un responsable penal, la jueza, juez o tribunal de garantías penales determinará la modalidad de la reparación en función de las circunstancias de la infracción y grado de participación; y, si la misma hubiere sido dolosa o culposa;

 

3.         Si la reparación fuere cuantificable en dinero se requerirá de prueba, para fijar el monto correspondiente, salvo que aquella conste incorporada o presentada en el proceso;

 

4.         La obligación de reparar pecuniariamente a la víctima excluye la multa, comiso especial y otras obligaciones de la persona penalmente responsable;

 

5.         La jueza, juez o tribunal de garantías penales podrá determinar, si voluntariamente lo aceptaren la persona sentenciada y la víctima, las modalidades de pago;

 

6.         En ningún caso la modalidad del pago de la reparación pecuniaria podrá llevar a la persona sentenciada al estado de necesidad de sí misma o de su familia; y,

 

7.         Si la publicación de la sentencia condenatoria fuere el medio idóneo para reparar a la víctima, la misma correrá a costa de la persona sentenciada.


Capítulo Quinto


De la aplicación de la pena

 

Artículo 48.- Pena por infracción dolosa preterintencional.-En la infracción penal dolosa preterintencional la pena se reducirá hasta un tercio, dependiendo de la gravedad del resultado.

 

Artículo 49.- Pena en error de prohibición.- De existir responsabilidad penal y comprobarse error vencible del hecho constitutivo de la infracción, la pena será atenuada hasta un máximo de dos tercios de la que se hubiere impuesto.

 

Artículo 50.- Pena por tentativa.- Si la persona infractora desistiere voluntariamente del acto punible, la pena a imponerse será de hasta la cuarta parte de la que corresponda si la infracción se hubiere consumado.

 

Se disminuirá la pena hasta dos tercios si la persona infractora impidiere, por los medios a su alcance, la producción del resultado. Si no lo consiguiere o lograre disminuir el daño, la pena podrá disminuirse en un tercio.

 

Artículo 51.- Atenuación de la pena.- Si existieren dos o más circunstancias atenuantes y ninguna agravante, la pena máxima privativa de libertad no podrá ser mayor a las dos terceras partes de la pena establecida en el tipo penal correspondiente.

 

Artículo 52.- Agravación de la pena.- Si existiere una o más circunstancias agravantes no constitutivas  de la infracción, la pena máxima privativa de libertad se aumentará en un tercio respecto de la máxima prevista para la infracción penal, que en ningún caso superará los treinta y cinco años de privación de libertad.

 

Artículo 53.- Pena por complicidad.- La persona cómplice de una infracción penal será sancionada con la mitad de la pena que se le hubiere impuesto en caso de ser autora de la infracción.

 

Artículo 54.- Pena por encubrimiento.- La persona encubridora de una infracción penal será sancionada con la cuarta parte de la pena aplicable al autor de la infracción, pero en ningún caso ésta excederá  de dos años de privación de libertad.

 

Capítulo Sexto


De la extinción y prescripción de la acción y la pena

 

Artículo 55.- Extinción de la acción penal.- La acción penal se extingue en los siguientes casos:

 

1.         Muerte de la persona infractora;

 

2.         Amnistía;

 

3.         Perdón de la parte ofendida en las infracciones de acción privada;

 

4.         Acuerdo reparatorio y aplicación del principio de oportunidad por parte de la Fiscalía; y,

 

5.         Prescripción.

 

Artículo 56.- Prescripción de la acción penal.- La prescripción podrá ser declarada por la jueza, juez o tribunal de garantías penales, de oficio o a petición de parte. La prescripción operará en el tiempo y condiciones que se establecen en este Libro.

 

Respecto de las infracciones que no se hubiere iniciado proceso penal se seguirán las siguientes reglas:

 

1.         La acción penal en las infracciones de acción pública prescribirá en el mismo tiempo de la máxima sanción del tipo penal, contados desde que la infracción fue cometida, salvo que se exprese una regla especial al respecto;

 

2.         En las infracciones de acción privada la acción para perseguirlos, prescribirá en el plazo de ciento ochenta días, contados desde que la infracción fue cometida. Iniciada la acción y citado el querellado antes del vencimiento de ese plazo, la prescripción se producirá transcurridos dos años a partir de la fecha de la citación de la querella;

 

3.         La prescripción de la acción en el caso de infracciones levísimas será de noventa días, contados desde que la infracción fue cometida;

 

4.         En los procesos seguidos contra adolescentes presuntamente en conflicto con la ley penal, la acción penal prescribirá en dos años cuando se trate de infracciones graves y gravísimas; en un año cuando se trate de infracciones medias y leves; y, en ciento ochenta días en las levísimas;

 

5.         La prescripción se aplicará separadamente, para cada una de los partícipes de la infracción; y,

 

6.         Si la prescripción hubiere operado por falta de despacho oportuno de  las y los servidores judiciales, éstos serán sancionados de acuerdo a lo previsto en ley de la materia.

 

De haberse iniciado el proceso penal, la prescripción de la acción operará en los plazos señalados en los numerales 1, 2 y 3 de este artículo; y, serán contados desde la fecha de inicio del respectivo proceso.

 

La acción penal por infracciones sancionadas sólo con una multa se extinguirá en cualquier estado del juicio, por el pago voluntario del máximo de la multa correspondiente a la infracción, y las indemnizaciones, en los casos que hubiere lugar.

 

No prescribirá la acción penal en las infracciones de agresión de un Estado contra otro, genocidio, lesa humanidad, desaparición forzada de personas y crímenes de guerra,  infracciones graves a los derechos humanos; enriquecimiento privado no justificado,  peculado, cohecho, concusión, enriquecimiento ilícito; e, infracciones contra el medio ambiente y el patrimonio cultural.

 

Artículo 57.- Trámite de la extinción de la acción penal.- La extinción de la acción penal deberá tramitarse de acuerdo a las siguientes reglas:

 

1.         La parte procesada solicitará a la jueza, juez o tribunal de garantías penales que declare la extinción de la acción penal y ordene el archivo de lo actuado. La solicitud deberá estar debidamente motivada e incluirá la causal de extinción invocada; y,

 

2.         La acción penal deberá continuarse en relación con las personas procesadas respecto de las que no concurran las causales de extinción.

 

Artículo 58.-   Formas de extinción.- Las penas y las medidas socioeducativas o de seguridad se extinguirán por cualquiera de las siguientes causas:

 

1.         Cumplimiento integral en cualquiera de sus formas;

 

2.         Aplicación de una ley posterior más favorable a la persona infractor;

 

3.         Muerte de la persona sentenciada;

 

4.         Amnistía, que no solamente hará cesar la acción penal sino también la condena y todos sus efectos, con excepción de las indemnizaciones civiles. No será admisible la amnistía en las infracciones de agresión de un Estado contra otro, genocidio, lesa humanidad, desaparición forzada de personas y crímenes de guerra,  infracciones graves a los derechos humanos; enriquecimiento privado no justificado,  peculado, cohecho, concusión, enriquecimiento ilícito; e, infracciones contra el medio ambiente y el patrimonio cultural;

 

5.         Indulto; y,

 

6.         Prescripción.

 

La transformación, fusión, absorción o escisión de una persona jurídica no extinguirá su responsabilidad penal, que se trasladará a la entidad o entidades en las que se transforme, quede fusionada o sea absorbida y se extenderá a la entidad o entidades que resulten de la escisión. La jueza o juez de garantías penitenciarias podrá moderar el traslado de la pena a la nueva persona jurídica, en función de la vinculación que la persona jurídica originariamente responsable de la infracción guarde para con ella.

 

No extingue la responsabilidad penal la disolución encubierta o meramente aparente de la persona jurídica. Se considerará, en todo caso, que existe disolución encubierta o meramente aparente de la persona jurídica cuando se continúe su actividad económica y se mantenga la identidad sustancial de clientes, proveedores y/o empleados, o de la parte más relevante de aquellos.

 

El perdón de la parte ofendida o la transacción con esta no extinguirá la acción pública por una infracción que deba perseguirse de oficio.

 

Artículo 59.-   Prescripción de la pena.- Las penas y las medidas socioeducativas o de seguridad prescribirán de conformidad con las siguientes reglas:

 

1.         Las penas privativas de libertad prescribirán en un tiempo igual al de la condena;

 

2.         La prescripción comenzará a correr desde el día en que la sentencia quedare ejecutoriada;

 

3.         Las medidas socioeducativas privativas de libertad dictadas contra los adolescentes en conflicto con la ley penal prescriben en cuatro años, cuando la medida fuere mayor de este tiempo;

 

4.         La prescripción se interrumpirá cuando a la persona sancionada se le imponga una nueva pena o medida socioeducativa o de seguridad privativas de libertad; y,

 

5.         No prescribirán las penas impuestas por infracciones de agresión de un Estado a otro, genocidio, lesa humanidad, desaparición forzada de personas y crímenes de guerra,  así como en las demás infracciones de agresión de un Estado contra otro, genocidio, lesa humanidad, desaparición forzada de personas y crímenes de guerra, infracciones graves a los derechos humanos; enriquecimiento privado no justificado, peculado, cohecho, concusión, enriquecimiento ilícito; e, infracciones contra el medio ambiente y el patrimonio cultural.


TÍTULO III


DE LAS INFRACCIONES EN PARTICULAR


Capítulo Primero


De las infracciones contra los derechos de libertad


Sección Primera


Infracciones contra la libertad

 

Artículo 60.- Trata de personas.- Constituye infracción de trata de personas, una o más de las siguientes acciones, el promover,  inducir, participar, facilitar o favorecer la captación, traslado, acogida, recepción o entrega de personas recurriendo a la coacción, amenaza, violencia, el rapto, el fraude, el engaño, al abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad o a la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra o cualquier otra forma fraudulenta, con fines de explotación, será sancionado con pena privativa de libertad de diecinueve a veinticinco años.

 

Se considera además que comete infracción de trata con fines de explotación la persona  quien mediante una prestación económica  o ventaja de cualquier naturaleza tiene acceso, a la víctima beneficiándose de su situación de vulnerabilidad.

 

Se entiende por explotación el obtener provecho económico de la extracción ilegal de órganos, fluidos o material genético, toda forma de trabajos o servicios forzados, esclavitud o sus formas análogas, la servidumbre o toda forma de explotación sexual o matrimonio servil, empleo de personas para mendicidad, reclutamiento para conflictos armados o para la perpetración de actos penados por este Código.

 

Si la infracción recae en personas comprendidas en grupo de atención prioritaria o personas en situación de vulnerabilidad; cuando la persona no tenga capacidad para comprender el significado del hecho o por cualquier causa no pueda resistirlo, será sancionado con pena privativa de libertad de veinticinco a veintiocho años

 

Si la o las víctimas son niñas o niños que tengan hasta cinco años de edad, la pena se aumentará en un tercio de la pena máxima prevista en esta infracción.

 

Cuando la víctima mantenga o haya mantenido una relación afectiva con el agresor; o sea ascendiente, descendiente, hermanos o afines en línea recta o se aprovecharen de una posición de autoridad sobre la víctima, sean tutoras o tutores, curadoras o curadores, institutores, sirvientes de la víctima o si son ministras o ministros de culto, profesionales de la educación, de la salud y personal responsable en la atención y cuidado del paciente será sancionado con pena privativa de libertad de veinticinco a veintiocho años.

 

Cuando de conformidad con lo dispuesto en este Libro, una persona jurídica sea responsable de las conductas previstas en este artículo, se le sancionarácon pena de disolución y multa de entre mil a cinco mil remuneraciones básicas unificadas del trabajador privado en general.

 

Serán comisados los instrumentos, productos o réditos utilizados u obtenidos del cometimiento de la infracción.

 

El consentimiento dado por la víctima de trata de personas a cualquiera de las formas de explotación previstas en este Código, no se tendrá en cuenta a favor de los responsables.

 

No constituye infracción penal, ni acarrea responsabilidad civil, ni administrativa los actos que la víctima de trata haya debido cometer mientras estuvo sometida.

 

Artículo 61.- Explotación sexual.- Quien compre, venda, preste o dé en intercambio a niñas, niños o adolescentes o personas en situación de vulnerabilidad; o cuando la persona no tenga capacidad para comprender el significado del hecho o por cualquier causa no pueda resistirlo; para realizar uno o más actos de naturaleza sexual, será sancionado con pena privativa de libertad de veinticinco a veintiocho años.

 

Si la víctima es menor de cinco años de edad; o si la víctima, como consecuencia de la infracción, sufre una lesión física o daño psicológico permanente o contrae una enfermedad grave o mortal; o mantenga o haya mantenido una relación afectiva con el agresor; o sea ascendiente, descendiente, hermana o hermano o afines en línea recta o se aprovecharen de una posición de autoridad sobre la víctima, sean tutoras o tutores, curadoras o curadores, institutores, sirvientes de la víctima o si son ministras o ministros de culto, profesionales de la educación o de la salud, y personal responsable en la atención y cuidado del paciente, la pena se aumentará en un tercio de la pena máxima prevista en esta infracción.

 

Serán comisados los instrumentos, productos o réditos utilizados u obtenidos del cometimiento de la infracción.

 

Artículo 62.- Prostitución forzada.- Quien compre, venda, preste o dé en intercambio a personas mayores de dieciocho años para realizar uno o más actos de naturaleza sexual en alguna de las siguientes circunstancias:

 

1.         Cuando el infractor se aproveche de condiciones de vulnerabilidad de la víctima o esta se encontrare incapacidad para resistir, o se utilice violencia, amenaza o intimidación;

 

2.         Cuando el infractor sea conyugue, conviviente, o pariente hasta el cuarto grado de consanguineidad o segundo de afinidad de la víctima; o,

 

3.         Cuando el infractor tiene algún tipo de relación de confianza o autoridad con la víctima.

 

Artículo 63.- Exhibición pública no consentida.- Quien organice, promueva, adquiera, contrate o presencie la exhibición total o parcial del cuerpo con fines de naturaleza sexual, en que se utilicen a niñas, niños o adolescentes, personas mayores de sesenta y cinco años de edad o personas con discapacidad empleando sobre ellas violencia, intimidación o engaño será sancionado con pena privativa de libertad de diecinueve a veinticinco años.

 

Si la víctima es menor de cinco años de edad; o si la víctima, como consecuencia de la infracción, sufre una lesión física o daño psicológico permanente o contrae una enfermedad grave o mortal; o mantenga o haya mantenido una relación afectiva con el agresor; o sea ascendiente, descendiente, hermana o hermano o afines en línea recta o se aprovecharen de una posición de autoridad sobre la víctima, sean tutoras o tutores, curadoras o curadores, institutores, sirvientes de la víctima o si son ministras o ministros de culto, profesionales de la educación o de la salud, y personal responsable en la atención y cuidado del paciente, la pena se aumentará en un tercio de la pena máxima prevista en esta infracción.

 

Artículo 64.- Turismo Sexual.- Quien organice, promueva, ofrezca, brinde, adquiera o contrate actividades turísticas que impliquen servicios de naturaleza sexual, siempre que no constituya otra infracción penal, acorde a las siguientes condiciones:

 

1.         Si la o las víctimas son niñas, niños o adolescentes o personas en situación de vulnerabilidad, aún si prestaren su consentimiento; o cuando se utilice violencia, amenaza o intimidación; la persona no tenga capacidad para comprender el significado del hecho o por cualquier causa no pueda resistirlo, será sancionado con pena privativa de libertad de veinticinco a  veintiocho años si en la infracción;

 

2.         Si la víctima es menor de cinco años de edad; mantiene o haya mantenido una relación afectiva con el agresor; cuando el ofensor sea ascendiente, descendiente, hermana o hermano, afines en línea recta, padrastro o madrastra se aprovecharen de una posición de autoridad sobre la víctima, tutoras o tutores, curadoras o curadores, institutores, sirvientes de la víctima o si son ministras o ministros de culto, profesionales de la educación o de la salud, y personal responsable en la atención y cuidado del paciente, la pena se aumentará en un tercio de la pena máxima prevista en esta infracción.

 

Serán comisados los instrumentos, productos o réditos utilizados u obtenidos del cometimiento de la infracción, de ser el caso se procederá a su destrucción.

 

Artículo 65.- Pornografía con utilización adolescentes, de niñas o niños.- Quien utilice adolescente  para fotografiar, filmar, grabar, producir, divulgar, ofrecer, vender, comprar, poseer, portar, almacenar,  trasmitir o exhibir, por cualquier medio, para uso personal o intercambio, representaciones reales o simuladas de actividad sexual será sancionado con pena privativa de libertad de diecinueve a veinticinco años.

 

Si la infracción se comete contra una niña o niño menor de doce años de edad o persona discapacitada, será sancionado con pena privativa de libertad de veinticinco a veintiocho años.

 

Si la víctima es menor de cinco años de edad o cuando la víctima mantenga o haya mantenido una relación afectiva con el agresor; o sea ascendiente, descendiente, hermana o hermano o afines en línea recta o se aprovecharen de una posición de autoridad  sobre la víctima, tutoras o tutores, representantes legales, curadoras o curadores o cualquier persona del entorno íntimo de la familia, ministras o ministros de culto o profesionales de la educación o de la salud, la pena se aumentará en un tercio de la pena máxima prevista en esta infracción.

 

Serán comisados los instrumentos, productos o réditos utilizados u obtenidos del cometimiento de la infracción.

 

Artículo 66.- Responsabilidad de personas jurídicas.- Cuando de conformidad con lo establecido en este Libro, una persona jurídica sea responsable de las infracciones comprendidas en esta sección, se le impondrán las siguientes penas:

 

1.         Multa de cien a doscientas remuneraciones básicas unificadas del trabajador privado en general, si la infracción cometida por la persona física tiene prevista una pena de privación de libertad de menos de cinco años;

 

2.         Multa de doscientas a quinientas remuneraciones básicas unificadas del trabajador privado en general, si la infracción cometida por la persona física tiene prevista una pena de privación de libertad igual o menor a diez años;

 

3.         Suspensión de actividades por hasta cinco años y multa de quinientas a mil remuneraciones básicas unificadas del trabajador privado en general, la infracción cometida por la persona física tiene prevista una pena de privación de libertad igual o menor a quince años; o,

 

4.         Disolución de la persona jurídica y multa de mil a cinco mil remuneraciones básicas unificadas del trabajador privado en general, si la infracción cometida por la persona física tiene una pena privativa de libertad mayor de quince años.

 

En el caso de los numerales 2 y 3, la jueza, juez o tribunal de garantías penales podrá también imponer, atendidas las circunstancias del caso, la clausura de locales y establecimientos, y/o  prohibición temporal de realizar actividades en cuyo ejercicio se haya cometido, favorecido o encubierto la infracción, por hasta cinco años.

 

Serán comisados los instrumentos, productos o réditos utilizados u obtenidos del cometimiento de la infracción, de ser el caso se procederá a su destrucción.


Sección Segunda


Infracciones contra la inviolabilidad de la vida

 

Artículo 67.- Auxilio e instigación al suicidio.- La persona que instigue o preste auxilio a otra para que cometa suicidio, será sancionado con pena privativa de libertad de uno a tres años.

 

Artículo 68.- Aborto no consentido.- El que por alimentos, bebidas, medicamentos, violencias o cualquier otro medio hubiere, intencionalmente, hecho abortar a una mujer que no ha consentido en ello, será sancionado con pena privativa de libertad de tres a seis años.

 

Si los medios empleados no han tenido efecto, se sancionará como tentativa.

 

Artículo 69.- Aborto preterintencional.- Cuando el aborto ha sido causado por violencias hechas voluntariamente, pero sin intención de causarlo, el culpado será sancionado con pena privativa de libertad de seis meses a dos años.

 

Si las violencias han sido cometidas con premeditación o con conocimiento del estado de la mujer, laprivación de libertad será de uno a cinco años.


Artículo 70.- Aborto consentido.- El que por alimentos, bebidas, medicamentos o cualquier otro medio hubiere hecho abortar a una mujer que ha consentido en ello, será sancionado con pena privativa de libertadde dos a cinco años.

 

Artículo 71.- Aborto voluntario consentido.-La mujer que voluntariamente hubiere consentido en que se le haga abortar, o causare por sí misma el aborto, será sancionado con pena privativa de libertadde uno a cinco años.

 

Si consintiere en que se le haga abortar o causare por si misma el aborto, para ocultar su deshonra,serásancionada con privación de libertad de seis meses a dos años.

 

Artículo 72.- Aborto con muerte.- Cuando los medios empleados con el fin de hacer abortar a una mujer hubieren causado la muerte de ésta, el que los hubiere aplicado o indicado con dicho fin,serásancionado con pena privativa de libertad de tres a seis años, si la mujer ha consentido en el aborto; y con privación de libertad de ocho a doce años, si la mujer no ha consentido.

 

Artículo 73.-   Aborto efectuado por profesional de la salud.-En los casos previstos por los Arts. 68, 70 y 72, si el culpado es médico, tocólogo, obstetriz, practicante o farmacéutico se agravará la pena en un tercio.

 

Artículo 74.- Abortoterapéutico o eugenésico.-El aborto practicado por un médico, con el consentimiento de la mujer o de su marido o familiares íntimos, cuando ella no estuviere en posibilidad de prestarlo, no será punible:

 

1.         Si se ha hecho para evitar un peligro para la vida o salud de la madre, y si este peligro no puede ser evitado por otros medios; y,

 

2.         Si el embarazo proviene de una violación o estupro cometido en una mujer idiota o demente. En este caso, para el aborto se requerirá el consentimiento del representante legal de la mujer.

 

Artículo 75.- Lesión al no nato.- Quien cause a un no nato una lesión o enfermedad que perjudique gravemente su normal desarrollo o provoque en él una grave discapacidad física o psíquica será sancionado con pena privativa de libertad de tres a cinco años e inhabilitación especial por el doble del tiempo de la condena.

 

Artículo 76.- Infanticidio.- La madre que por cuestiones culturales, económicas o sociales, mate a su hijo durante el nacimiento o con posterioridad a él mientras dure el estado puerperal, será sancionada con pena privativa de libertad de cinco a siete años.

 

Artículo 77.-  Homicidio.- La persona que provoque la muerte de otra persona será sancionada con pena privativa de libertad de once a quince años.

 

Artículo 78.- Homicidio en deporte.- El homicidio causado por un deportista en la persona de otro deportista durante la práctica de un deporte, no será sancionado al aparecer claramente que no hubo intención ni violación de los respectivos reglamentos y siempre que se trate de un deporte no prohibido en la República; en caso contrario, se estará a las reglas generales de esta sección sobre homicidio.

 

Artículo 79.- Asesinato.- Quien provoque la muerte de otra, será sancionada con pena privativa de libertad de diecinueve a veinticinco años, si concurrieran en alguna de las siguientes circunstancias:

 

1.         Colocar a la víctima en situación de indefensión, inferioridad o aprovechándose de ésta situación;

 

2.         Provocar inundación, envenenamiento, incendio o descarrilamiento;

 

3.         Buscar la noche o el despoblado;

 

4.         Utilizar medio o medios capaces de causar grandes estragos;

 

5.         Con el fin de que no se descubra al infractor o no se lo detenga; excepto cuando el responsable de la muerte sea ascendiente, descendiente, cónyuge, conviviente, hermana o hermano del infractor al que se pretende encubrir;

 

6.         Aumentar deliberada e inhumanamente el dolor de la víctima;

 

7.         Obrar por odio social, político, racial, ideológico, de género u orientación sexual;

 

8.         Que lo cometa como medio para preparar, facilitar, consumar u ocultar otra infracción; para asegurar sus resultados o impunidad; no haber obtenido los resultados que se propuso al intentar el otro hecho punible;

 

9.         Si ha sido cometido, por causa o motivo de sus cargos o dignidades o por razón del desempeño de sus funciones, en contra de miembros de las Fuerzas Armadas o la Policía Nacional, Fiscalía, las juezas o jueces de garantías penales, candidato a cargo de elección popular, o demás servidores públicos; o,

 

10.       Si la persona infractora ha dado muerte a su ascendiente, descendiente, cónyuge, conviviente, hermana o hermano.

 

Quien se valga de uno o más niños, niñas o adolescentes para el cometimiento de la infracción tipificada en este artículo, será sancionado con pena privativa de libertad de veinticinco a veintiocho años.

 

Artículo 80.- Sicariato.- La persona que provoque la muerte de otra por precio, pago, recompensa o promesa remuneratoria, será sancionada con pena privativa de libertad de veinticinco a veintiocho años.

 

Para la imposición de la pena determinada, se sancionará como autores, además del autor material, a quien ofreciere, facilitare o entregare el medio de pago para la comisión de la infracción, o la recompensa que haya sido ofrecida, cualquiera que sea ésta.

 

Quienes encarguen u ordenen la ejecución de la infracción, así como sus intermediarios y ejecutores, serán sancionados con la misma pena privativa de libertad.

 

Se entenderá que la infracción fue cometida en territorio y jurisdicción ecuatorianos cuando los actos de preparación, organización y planificación, fueren realizados en el Ecuador, aun cuando su ejecución se lleve a cabo en territorio de otro Estado.

 

Artículo 81.- Concurrencia de personas en asesinato.- Si han concurrido dos o más personas en el asesinato, todas serán responsables de la infracción que con este motivo u ocasión se cometa.

 

Sección Tercera


Infracciones contra la integridad y la libertad personal

 

Artículo 82.- Violencia intrafamiliar.- Es toda acción u omisión que consiste en violencia física o psicológica, ejecutado por un miembro de la familia en contra de los integrantes del núcleo familiar será sancionado con pena privativa de libertad de seis meses a un año.

 

Se consideran miembros del núcleo familiar los cónyuges, convivientes, ascendientes, descendientes, hermanos y sus parientes hasta el segundo grado de afinidad.

 

La protección de este artículo se hará extensiva a los ex-cónyuges, ex-convivientes; a las personas con quienes se mantenga o se haya mantenido una relación consensual de pareja; así como a quienes comparten el hogar del agresor o del agredido.

 

Las lesiones producto de la violencia intrafamiliar, a más de la pena prevista en este artículo, se sancionarán acorde a las siguientes reglas:

 

1.         Leves: Si le produce a la víctima un daño, enfermedad o incapacidad de hasta ocho días, será sancionado con pena privativa de libertad de quince días a tres meses;

 

2.         Medias: Si le produce a la víctima un daño, incapacidad o enfermedad de nueve a noventa días, será sancionado con pena privativa de libertad de seis meses a un año;

 

3.         Graves: Si le produce a la víctima una grave enfermedad o una disminución de sus facultades físicas o mentales, o una incapacidad o enfermedad, que no siendo permanente, supere los noventa días, será sancionado con pena privativa de libertad de uno a tres años; y,

 

4.         Muy graves: Si produce a la víctima enajenación mental, pérdida de un sentido o de la facultad del habla, inutilidad para el trabajo, incapacidad permanente, pérdida o inutilización de algún órgano principal, deformidad notable, o alguna grave enfermedad transmisible e incurable, será sancionado con pena privativa de libertad de tres a cinco años.

 

Artículo 83.- Lesiones.- La persona que lesione a otra será sancionado de acuerdo a las siguientes reglas:

 

1.         Leves: Si le produce a la víctima un daño, enfermedad o incapacidad de tres a ocho días, será sancionado con pena privativa de libertad de quince días a tres meses;

 

2.         Medias: Si le produce a la víctima un daño, incapacidad o enfermedad de nueve a noventa días, será sancionado con pena privativa de libertad de seis meses a un año;

 

3.         Graves: Si le produce a la víctima una grave enfermedad o una disminución de sus facultades físicas o mentales, o una incapacidad o enfermedad, que no siendo permanente, supere los noventa días, será sancionado con pena privativa de libertad de uno a tres años; y,

 

4.         Muy graves: Si produce a la víctima enajenación mental, pérdida de un sentido o de la facultad del habla, inutilidad para el trabajo, incapacidad permanente, pérdida o inutilización de algún órgano principal, deformidad notable, o alguna grave enfermedad transmisible e incurable, será sancionado con pena privativa de libertad de tres a cinco años.

 

La lesión culposa será sancionada con pena privativa de libertad de hasta un tercio de las penas previstas en los numerales anteriores, dependiendo de las incapacidades provocadas.

 

Artículo 84.- Retención ilícita de recién nacido.- Quien encuentre una niña o niño y no lo entregue en el plazo de setenta y dos horas a la Policía Nacional del lugar donde fue encontrado será sancionado con pena privativa de libertad de uno a tres meses.

 

Artículo 85.-

Artículo 86.- Privación ilegal de libertad.- La o el servidor público que prive o prolongue ilegalmente de libertad ambulatoria a otra será sancionado con pena privativa de libertad de seis meses a un año.

 

Las o los servidores públicos que hubieren retenido o hecho retener a una persona en lugares diferentes de aquellos que la Ley determine, serán sancionados con igual pena a la prevista en el inciso anterior.

 

La servidora o servidor público que hubieren iniciado una nueva causa penal por los mismos hechos o parte de estos hechos imputando otra infracción penal para evitar la caducidad de la prisión preventiva será sancionado con pena privativa de libertad de seis meses a un año.

 

Artículo 87.- Abandono de personas.- Quien abandone a personas adultas mayores, niñas, niños y adolescentes, mujeres embarazadas, personas con discapacidad y quienes adolezcan de enfermedades catastróficas, de alta complejidad, raras o huérfanas, colocándolas en situación de desamparo y ponga en peligro real su vida o integridad física será sancionado con pena privativa de libertad de seis meses a un año.

 

Si como consecuencia del abandono se producen lesiones graves o muy graves en la persona abandona, la pena privativa de libertad será de cinco a siete años; si se produce su muerte, la pena privativa de libertad será de diecinueve a veinticinco años.

 

Artículo 88.- Lesión o muerte en riña.- Cuando en riña o agresión en que tomaren parte dos o más personas, se produzcan lesiones graves o muy graves en una persona, sin que constare quienes las causaron, serán sancionados con pena privativa de libertad de uno a tres años todos los partícipes.

 

Cuando acontecieren las mismas circunstancias que en el inciso anterior y se ha causado la muerte, serán sancionados con pena privativa de libertad de diecinueve a veinticinco años.


Artículo 89.- Intimidación.- Quien por cualquier medio amenace a otra persona con causarle a ella, o a su familia,  a personas con las que esté íntimamente vinculada; o a su propiedad, un mal que constituya infracción penal siempre que por antecedentes aparezca verosímil la consumación del hecho, será sancionado con pena privativa de libertad de uno a tres años.

 

Artículo 90.- Violencia en escenarios públicos o deportivos.- Quien incite o realice actos de violencia dentro de los escenarios deportivos o en sus inmediaciones o demás lugares que alberguen reuniones masivas de público, antes, durante o después del evento deportivo, artístico u otros espectáculos y que causen lesiones a terceros, serán sancionados con pena privativa de libertad de uno a tres años y pena no privativa de libertad de prohibición de residir, concurrir o transitar en determinados lugares.


Artículo 91.- Abuso de arma.- Quien dispare un arma de fuego contra otra u otras, o la agreda con cualquier otra arma sin herirla, siempre que el acto no constituya tentativa, será sancionado con pena privativa de libertad de tres a cinco años.

Artículo 92.-

Artículo 93.- Atentado contra la libertad de expresión y culto.- La autoridad pública o privada que por medios arbitrarios o violentos, coartare la facultad de expresar libremente el pensamiento, será sancionada con pena privativa de libertad de tres a cinco años.

 

Las personas que empleando violencia o amenaza, impidieren a uno o más individuos el ejercicio de cualquier culto permitido en el Estado, serán sancionadas con pena privativa de libertad de uno a tres años.

 

Artículo 94.- Omisión de denuncia de tortura y omisión culposa de tortura.- La o el servidor público que tenga competencia evitar la comisión de la infracción de tortura y que tenga competencia para ello, lo omita o no lo denuncie ante la autoridad competente será sancionado con pena privativa de libertad de tres a cinco años.

 

El representante de la Fiscalía General de Estado, la jueza, juez o tribunal de garantías penales que, tomando conocimiento en razón de su función, de alguno de los hechos a que se refiere el párrafo anterior, no investigare o no denunciare el hecho a la autoridad competente, dentro de las veinticuatro horas desde que tuvo conocimiento del mismo, será sancionado con la misma pena.

 

Artículo 95.- Tortura.-Quien por cualquier medio, inflija intencionadamente a otra persona, grave dolor o sufrimiento, ya sea de naturaleza física o psíquica; o lo someta a condiciones o métodos que anulen su personalidad o disminuyan su capacidad física o mental, aún cuando no causen dolor o sufrimiento físico o psíquico; con cualquier finalidad en ambos supuestos, será sancionada con pena privativa de libertad de cinco a siete años.

 

Quien incurra en alguna de las siguientes circunstancias será sancionada con pena privativa de libertad de once a quince años:

 

1.         Aprovecharse de cualquier grado de conocimiento técnico para aumentar el dolor de la víctima;

 

2.         Se cometa por parte de una persona que es funcionaria o servidora pública, o por un particular que actúe bajo sus órdenes, inducción, instigación o con la aquiescencia de aquel; o,

 

3.         Se cometa a una persona con discapacidad, menor de dieciocho años, mayor de sesenta y cinco años o mujer embarazada.

 

Artículo 96.- Secuestro express.- Quien prive ilegalmente de la libertad a una o más personas por el tiempo estrictamente indispensable, con el propósito de cometer otra infracción, para obtener algún beneficio para sí o para un tercero, será sancionado con pena privativa de libertad de cinco a siete años.

 

Artículo 97.- Secuestro de persona.- Quien sustraiga, retenga, encierre u oculte a otra persona contra su voluntad, privándola de su libertad, será sancionada con pena privativa de libertad de cinco a siete años.

 

La pena del secuestro se agravará de acuerdo a las siguientes reglas:

 

1.         Si se comete para solicitar el cumplimiento de cualquier condición o fin a la víctima, un tercero o se prolonga por más de quince días, la pena privativa de libertad será de siete a nueve años. Si el autor lograre su propósito, la pena privativa de libertad será de nueve a once años;

 

2.         Si la víctima del secuestro es una persona con discapacidad, menor de doce años, mayor de sesenta y cinco años o mujer embarazada, la pena privativa de libertad será de siete a once años; o,

 

3.         Si producto del secuestro se produce la muerte de la víctima será sancionado con pena privativa de libertad de diecinueve a veinticinco años.

 

Si dentro de los quince días siguientes al secuestro se deja voluntariamente en libertad a la víctima sin que se le haya ocasionado ninguna clase de lesión física, la pena privativa de libertad será atenuada hasta un tercio de las penas previstas en este artículo.

 

Sección Cuarta


Infracciones contra la integridad sexual y reproductiva

 

Artículo 98.-   Inseminación no consentida.- Quien insemine artificialmente o transfiera óvulo fecundado a una mujer sin su consentimiento, será sancionada con pena privativa de libertad de uno a tres años.

 

Cuando la víctima es menor de doce años de edad o cuando la persona no tenga capacidad para comprender el significado del hecho o por cualquier causa no pueda resistirlo, será sancionado con pena privativa de libertad de cinco a siete años.

 

Artículo 99.- Acoso sexual.- Quien solicite actos de naturaleza sexual, para sí o para un tercero, prevaliéndose de situación de autoridad laboral, docente, religiosa o similar, sean tutoras o tutores, curadoras o curadores, institutores, o si son ministras o ministros de culto, profesionales de la educación o de la salud, personal responsable en la atención y cuidado del paciente o cualquier otra que implique subordinación, con la amenaza de causar a la víctima o un tercero, un mal relacionado con las legítimas expectativas que pueda tener en el ámbito de dicha relación, será sancionado con pena privativa de libertad de seis meses a un año.

 

Quien solicite actos de naturaleza sexual, para sí o para un tercero prevaliéndose de su situación de proximidad al entorno social con la víctima serán sancionados con la misma pena.

 

Cuando la víctima sea menor de catorce años de edad  o persona con discapacidad; o cuando  la persona no pueda comprender el significado del hecho o por cualquier causa no pueda resistirlo, será sancionado con pena privativa de libertad de tres a cinco años.

 

Artículo 100.- Distribución de material pornográfico e incitación a niños, niñas y adolescentes.- Quien vende o entregue a menores de edad, material pornográfico, o incite a un menor de edad a la ebriedad, o a la práctica de actos obscenos o le facilitare la entrada a los prostíbulos o lugares donde se exhibe pornografía, será sancionado con pena privativa de la libertad de tres a cinco años.

 

Artículo 101.- Esterilización forzada.- Quien sin justificación de tratamiento médico, clínico, sin consentimiento, o viciando el consentimiento, prive a otra de su capacidad de reproducción biológica, será sancionada con pena privativa de libertad de cinco  a siete años.

 

Artículo 102.- Abuso sexual.- Quien someta a una persona para obligarla a realizar a actos de naturaleza sexual sin que exista acceso carnal, será sancionado con pena privativa de libertad de once a quince años.

 

Cuando la víctima sea menor de catorce años de edad; cuando la persona no tenga capacidad para comprender el significado del hecho o por cualquier causa no pueda resistirlo; o si la víctima, como consecuencia de la infracción, sufre una lesión física o daño psicológico permanente o contrae una enfermedad grave o mortal, será sancionada con pena privativa de libertad de quince a diecinueve años.

 

Si la víctima es menor de cinco años de edad; o cuando la víctima mantenga o haya mantenido una relación afectiva con el agresor; o sea ascendiente, descendiente, hermana o hermano o afines en línea recta o se aprovecharen de una posición de autoridad sobre la víctima, tutoras o tutores, curadoras o curadores, institutores, sirvientes de la víctima o si son ministras o ministros de culto, profesionales de la educación o de la salud, y personal responsable en la atención y cuidado del paciente, será sancionado con pena privativa de libertad de diecinueve a veinticinco años.

 

Artículo 103.- Atentados sexuales a menores de dieciocho años a través de medios electrónicos.-Quien a través de medio electrónico o telemático sedujere o intentare seducir con fines de connotación sexual a una persona menor de dieciocho años de edad y proponga concertar un encuentro con el mismo a fin de cometer cualquiera de las infracciones previstas en este capítulo, siempre que tal propuesta se acompañe de actos materiales encaminados al acercamiento, será sancionado con pena privativa de libertad de tres a cinco años, sin perjuicio de las penas correspondientes a las infracciones en su caso cometidas. Se impondrá el máximo de la pena cuando el acercamiento se obtenga mediante coacción o intimidación.

 

Quien a sabiendas de que trata con una persona menor de dieciocho años de edad, por medios electrónicos o telemáticos lo indujere a la realización de manifestaciones sexuales y, a partir de aquello, lo intente obligar a realizar conductas por vía de amenazas será sancionado con la misma pena privativa de libertad cinco a siete años.

 

Quien utilice o facilite el correo tradicional, medios electrónicos o telemáticos o cualquier otro medio de comunicación para ofrecer servicios sexuales con menores de dieciocho años de edad será sancionado con pena privativa de libertad de tres a cinco años.

 

Artículo 104.- Violación.- Es violación el acceso carnal, con introducción total o parcial del miembro viril, por vía oral, anal o vaginal; o, la introducción, por vía vaginal o anal, de los objetos, dedos u órganos distintos del miembro viril, a una persona de cualquier sexo, y quien la comete será sancionado con pena privativa de libertad de diecinueve a veinticinco años en los siguiente casos:

 

1.         Cuando la persona ofendida se hallare privada de la razón o del sentido, o cuando por enfermedad o por cualquier otra causa no pudiera resistirse;

 

2.         Cuando se usare violencia, amenaza o intimidación;

 

3.         Cuando la víctima, como consecuencia de la infracción, sufre una lesión física o daño psicológico permanente o contrae una enfermedad grave o mortal; o,

 

4.         Cuando la víctima fuere menor de catorce años de edad.

 

Cuando el mismo infractor ha violado más de dos veces a una misma persona o a más de dos personas distintas; o cuando sea ascendiente, descendiente, hermana o hermano o afines en línea recta o se aprovecharen de una posición de autoridad sobre la víctima, sean tutoras o tutores, curadoras o curadores, institutores, padrastro o madrastra, sirvientes de la víctima o si son ministras o ministros de culto, profesionales de la educación o de la salud, y personal responsable en la atención y cuidado del paciente la pena se aumentará en un tercio de la pena máxima prevista en esta infracción.

 

Artículo 105.- Disposiciones comunes a las infracciones contra la libertad, inviolabilidad de la vida; la integridad y la libertad personal; y, la integridad sexual y reproductiva.- En los casos en que la víctima mantenga o haya mantenido una relación afectiva con el agresor; ascendiente, descendiente, hermana o hermano o afines en línea recta o se aprovechen de una posición  de autoridad sobre la víctima, tutoras o tutores, curadoras o curadores, institutores, sirvientes de la víctima, o si son ministras o ministros de cultos, profesionales de la salud o de la educación, y personal responsable en la atención y cuidado del paciente; a más de las penas previstas, la jueza, juez o tribunal de garantías penales deberá aplicar las siguientes penas no privativas de libertad, de ser el caso:

 

1.         Abstenerse de comunicarse o aproximarse a la víctima, familiares u otras personas designadas en sentencia, en cualquier lugar donde se encuentren o por cualquier medio informático, telemático, escrito, verbal o visual; y,

 

2.         Abstenerse de residir, concurrir o transitar en determinados lugares.

 

Si el autor o responsable de la comisión de esta clase de infracciones, si al momento de cometerse, ejerce respecto de la víctima patria potestad o representación legal, será sancionado, además de la pena correspondiente, con la pérdida indefinida de éstas.

 

Cuando los medios de comunicación hicieren apología de esta clase de infracciones, serán sancionados con multa de hasta cien remuneraciones básicas unificadas del trabajador privado en general, sin perjuicio del comiso especial de los productos o medios empleados para su comisión. En caso de reincidencia, se procederá a la clausura y reversión de las frecuencias o autorización para su funcionamiento.

 

Las víctimas en estas infracciones deberán ingresarán al programa de protección de víctimas y testigos de manera obligatoria.


Sección Quinta


Infracciones de discriminación

 

Artículo 106.- Discriminación racial.-Será sancionado con pena privativa de libertad de seis meses a tres años:

 

1.         El que, por cualquier medio, difundiere ideas basadas en la superioridad o en el odio racial;

 

2.         El que incitare, en cualquier forma, a la discriminación racial;

 

3.         El que realizare actos de violencia o incitare a cometerlo contra cualquier raza, persona o grupo de personas de cualquier color u origen étnico; y,

 

4.         El que financiare, asistiere o ayudare cualquier clase de actividades racistas.

 

Si las infracciones puntualizadas en este artículo fueren ordenados o ejecutados por funcionarios o empleados públicos, la pena privativa de libertad será de uno a cinco años.

 

Artículo 107.- Heridas y muerte por discriminación racial.-Si de los actos de violencia a que se refiere el numeral 3 del artículo precedente, resultare herida alguna persona, los autores serán sancionados con pena privativa de libertad de tres a cinco años. Si dichos actos de violencia produjeren la muerte de una persona, sus autores serán sancionados con pena privativa de libertad de veintucinco a veintiocho años.

 

Artículo 108.- Ilegalidad de organizaciones o agrupaciones de discriminación racial.- Declárase ilegales, y en consecuencia prohibidas en la República, tanto las organizaciones como todas las actividades de propaganda y de difusión que promuevan la discriminación racial o inciten a ella. Por consiguiente, quien participe en tales organizaciones o en dichas actividades será sancionado con pena privativa de libertad de uno a tres años.

 

Artículo 109.- Incitación a la discriminación racial.- Queda prohibido a las autoridades y a las instituciones públicas nacionales, regionales o locales promover o incitar la discriminación racial. De la violación de esta prohibición serán responsables las mencionadas autoridades, los representantes legales o los directivos de dichas instituciones, quienes serán sancionados con pena privativa de libertad de tres a cinco años y pérdida de los derechos políticos por igual tiempo al de la condena.

 

Artículo 110.- Agravante por la calidad de funcionario.- A los funcionarios o empleados públicos que cometieren cualesquiera de las infracciones de discriminación racial tipificados en esta Sección, la pena privativa de libertad se agravará en un tercio.

 

Artículo 111.- Incitación al odio.- Quien públicamente o mediante cualquier medio apto para su difusión pública incitare al odio, al desprecio, o a cualquier forma de violencia moral o física contra una o más personas en razón delcolor de su piel, su raza, sexo, religión, origen nacional o étnico, orientación sexual o identidad sexual, edad, estado civil o discapacidad, será sancionado con pena privativa de libertad de tres a cinco años.

 

Artículo 112.- Actos de violencia o de odio.- Quien cometiere actos de violencia moral o física de odio o de desprecio contra una o más personas en razón del color de su piel, su raza, religión, origen nacional o étnico, orientación sexual o identidad sexual, edad, estado civil o discapacidad, será sancionado con pena privativa de libertad de tres a cinco años.

 

Si de los actos de violencia a que se refiere este artículo, resultare herida alguna persona, los autores serán sancionados con pena privativa de libertad de cinco a siete años. Si dichos actos de violencia produjeren la muerte de una persona, sus autores serán sancionados con pena privativa de libertad de veinticinco a veintiocho años.

 

Artículo 113.- Negación de un servicio o prestación a que se tenga derecho.-Quien en ejercicio de sus actividades profesionales, mercantiles o empresariales, niegue a una persona un servicio o una prestación a la que tenga derecho, o excluya a una persona o niegue o vulnere o restrinja los derechos consagrados en la Constitución, por razón del color de su piel, su raza, religión, origen nacional o étnico, orientación sexual o identidad sexual, edad, estado civil o discapacidad, será sancionado con pena privativa de libertad de uno a tres años

 

Artículo 114.- Responsabilidad de funcionarios públicos.-Quien, siendo servidor público, incurra en alguna de las conductas de odio previstas en esta Sección o niegue o retarde a una persona un trámite o servicio al que tenga derecho, se sancionará conforme lo previsto en el artículo anterior. En estos casos el funcionario quedará inhabilitado para el desempeño de cualquier cargo, empleo o comisión públicos hasta por el mismo lapso de la privación de la libertad impuesta.

 

Sección Sexta


Infracciones contra la integridad personal y familiar

 

Artículo 115.- Violación de la intimidad.- Quien viole la intimidad de otra a través de las siguientes conductas, será sancionada con pena privativa de libertad de seis meses a un año:

 

1.         Capte, grabe o divulgue sin consentimiento palabras de otra no emitidas públicamente, mediante cualquier tipo de instrumentos;

 

2.         Capte, grabe o divulgue sin consentimiento imágenes de otra persona, mediante cualquier tipo de instrumentos;

 

3.         Capte, grabe o divulgue las comunicaciones telemáticas de otra sin su consentimiento; o,

 

4.         Acceda a la información contenida en soportes informáticos de otra, sin su consentimiento.

 

Si las conductas descritas en los numerales anteriores se cometen por una persona en ejercicio de un servicio o función pública, será sancionada con privativa de libertad de uno a tres años.

 

No son aplicables estas normas entre cónyuges que hagan vida en común; o convivientes; ni a los padres, madres, guardadores o quienes hagan sus veces, en cuanto a las palabras, imágenes, papeles, correspondencia, comunicaciones telemáticas o informaciones contenidas en soportes informáticos del otro cónyuge con quien  haga vida en común; o de su conviviente, hijas o hijos o de las personas menores de edad que se hallen bajo su dependencia.

 

No son aplicables estas normas para quien divulgue grabaciones de audio y video en las que interviene personalmente.

 

La divulgación de las palabras, imágenes, conversaciones, telecomunicaciones, informaciones o grabaciones que no sean de conocimiento público, obtenidas mediante cualquiera de las conductas descritas en los numerales anteriores, será sancionada con pena privativa de libertad de uno a tres años.

 

Artículo 116.-  Violación de comunicación privada.- Quien acceda, intervenga o retenga sin autorización judicial o de su titular, cualquier tipo de comunicación privada no destinada a ella, será sancionado con pena privativa de libertad seis meses a un año.

 

La divulgación del contenido de la comunicación privada, obtenida mediante cualquiera de las conductas descritas en el inciso anterior, será sancionada con pena privativa de libertad de uno a tres años.

 

Artículo 117.- Injuria.- La injuria es:

 

1.         Calumniosa, cuando consiste en la falsa imputación de una infracción; y,

 

2.         No calumniosa, cuando consiste en toda otra expresión proferida en descrédito, deshonra o menosprecio de otra persona, o en cualquier acción ejecutada con el mismo objeto.

 

Artículo 118.- Injurias no calumniosas.- Las injurias no calumniosas son graves o leves.

 

Son graves:

 

1.         La imputación de un vicio o falta de moralidad cuyas consecuencias puedan perjudicar considerablemente la fama, crédito o intereses del agraviado;

 

2.         Las imputaciones que, por su naturaleza, ocasión o circunstancia, fueren tenidas en el concepto público por afrentosas;

 

3.         Las imputaciones que racionalmente merezcan la calificación de graves, atendiendo el estado, dignidad y circunstancias del ofendido y del ofensor; y,

 

4.         Las bofetadas, puntapiés u otros ultrajes de obra.

 

Son leves las que consisten en atribuir a otro hechos, apodos, o defectos físicos o morales que no comprometan la honra del injuriado.

 

Artículo 119.- Injurias calumniosas.- El procesado de injuria calumniosa será sancionado con pena privativa de libertad de seis meses a dos años y multa de una a diez remuneraciones básicas unificadas del trabajador privado en general, cuando las imputaciones hubieren sido hechas:

 

1.         En reuniones o lugares públicos,

 

2.         En presencia de diez o más individuos;

 

3.         Por medio de escritos, impresos o no, imágenes o emblemas fijados, distribuidos o vendidos, puestos en venta, o expuestos a las miradas del públicos; o,

 

4.         Por medio de escritos no publicados, pero dirigidos o comunicados a otras personas contándose entre éstos las cartas.

 

Artículo 120.- Imputación privada.- Serán sancionados con uno a seis meses de prisión y multa de seis a doce dólares de los Estados Unidos de Norte América, los que hicieren la imputación privadamente, o en concurrencia de menos de diez personas.

 

Artículo 121.- Imputación calumniosa a la autoridad.- Serán reprimidos con pena privativa de libertad de uno a tres años y multa de una a diez remuneraciones básicas unificadas del trabajador privado en general, los que hubieren dirigido a la autoridad imputaciones que constituyan injuria calumniosa.

 

Si las imputaciones hechas a la autoridad constituyeren injurias no calumniosas, pero graves, las penas privativas de libertad serán de seis meses a dos años y multa de una a diez remuneraciones básicas unificadas del trabajador privado en general.

 

Artículo 122.- Acusación o denuncia maliciosa.-Serán sancionados con pena privativa de libertad de tres meses a tres años y multa de una a diez remuneraciones básicas unificadas del trabajador privado en general, los que hubieren propuesto una acusación judicial, o hecho denuncia, que no hubiesen sido probadas durante el juicio.

 

Artículo 123.- Otras injurias no calumniosas graves.- El procesado de injuria grave no calumniosa, realizada de palabra o hecho, por escrito, imágenes o emblemas, en alguna de las circunstancias indicadas en el Art. 117, será sancionado con pena privativa de libertad de tres a seis meses y multa de una a diez remuneraciones básicas unificadas del trabajador privado en general; y en las circunstancias del Art. 118, con pena privativa de libertad de quince días a tres meses y multa de una a diez remuneraciones básicas unificadas del trabajador privado en general.

 

Artículo 124.- Compensación de injurias.- Cuando las injurias fueren recíprocas en el mismo acto, ninguna de las personas ofendidas podrá intentar acción por las que se hubieren inferido en dicho acto, sea cual fuere la gravedad de las injurias no calumniosas que se hubieren recíprocamente dirigido; pero no hay compensación entre las injurias calumniosas y las no calumniosas.

 

Artículo 125.- Inadmisibilidad de prueba.-Al acusado de injuria no calumniosa, no se admitirá prueba sobre la verdad de las imputaciones.

 

Artículo 126.- Injurias publicadas en el extranjero.- Las injurias, calumniosas o no, publicadas en órganos de publicidad del extranjero, podrán ser perseguidas contra las personas que hubieren enviado los artículos o la orden de insertarlos, o contribuido a la introducción o a la distribución de tales órganos en el Ecuador.

 

Artículo 127.- Reproducción de publicaciones injuriosas.- Son también responsables de injurias, en cualquiera de sus clases, los reproductores de artículos, imágenes o emblemas injuriosos, sin que en este caso, ni en el del artículo anterior, pueda alegarse como causa de justificación o excusa que dichos artículos, imágenes o emblemas no son otra cosa que la reproducción de publicaciones hechas en el Ecuador o en el extranjero.


Artículo 128.- Difamación.- Constituye difamación la divulgación, por cualquier medio de comunicación social u otro de carácter público, excepto la autorizada por la Ley, de los nombres y apellidos de los deudores ya sea para requerirles el pago o ya empleando cualquier forma que indique que la persona nombrada tiene aquella calidad. Los responsables serán sancionados con pena privativa de libertad de seis meses a dos años.

 

Artículo 129.- Injuria vertida en juicio.- No darán lugar a la acción de injuria los discursos pronunciados  o presentados ante los jueces o tribunales, cuando las imputaciones se hubieren hecho en fuerza de la defensa de la causa; como si se ponen tachas a los testigos del adversario y se prueban, para enervar el valor de su testimonio.

 

Sin embargo, los jueces podrán, ya sea de oficio, o a solicitud de parte, mandar que se devuelvan los escritos que contengan injurias de cualquier especie; apercibir a los abogados o a las partes, y aún imponerles multa hasta de una a diez remuneraciones básicas unificadas del trabajador privado en generalaplicando al efecto las reglas de la Ley Orgánica de la Función Judicial.

 

Las imputaciones extrañas a la causa dan lugar a la acción correspondiente, sin perjuicio de la multa de que se habla en el inciso anterior.

 

Artículo 130.- Comentarios ofensivos a la reputación.- Los procesados de cualquier especie de injuria que, fuera de los casos determinados en los artículos anteriores, comunicándose con varias personas, aún en actos singulares, respecto de cada una de éstas, ofendieren la reputación, serán sancionados como autores de difamación, con pena privativa de libertad de tres meses a un año de prisión y multa de una a diez remuneraciones básicas unificadas del trabajador privado en general; admitiéndose prueba singular respecto de cada uno de los actos, y siempre que éstospasen de tres.

 

Artículo 131.- Injuria no delictuosa.-No cometen injuria: los padres ni los ascendientes, respecto de sus hijos y descendientes; ni los tutores, curadores, patronos, maestros, directores o jefes de los establecimientos de educación, corrección o castigo, respecto de sus pupilos, trabajadores, discípulos o dependientes, a menos que la injuria sea de las calificadas como calumniosas.

 

Artículo 132.- Revelación de secreto.- El que teniendo noticia por razón de su estado u oficio, empleo, profesión o arte, de un secreto cuya divulgación puede causar daño y lo revelare sin justa causa, será sancionado con pena privativa de libertad de seis meses a un año.

 

Artículo 133.- Violación de domicilio.-Quien con engaños o clandestinamente, ingrese o se mantenga en morada, casa, negocio, dependencia, o recinto habitado por otra, en contra de la voluntad expresa o presunta de quien tenga derecho de excluirla, será sancionada con pena privativa de libertad de seis meses a un año.

 

Si el hecho se ejecutare con violencia o intimidación será sancionado con pena privativa de libertad de uno a tres años.

 

La persona que, en ejercicio de un servicio público, allane un domicilio sin la debida autorización o fuera de los casos contemplados legalmente, será sancionada con pena privativa de libertad de tres a cinco años.

 

Si el hecho ha sido cometido con una orden falsa de la autoridad pública, o con el traje o bajo el nombre de uno de sus agentes o con una de las tres circunstancias siguientes, la pena privativa de libertad será de cinco a siete años:

 

1.         Si el acto ha sido ejecutado de noche;

 

2.         Si ha sido ejecutado por dos o más personas; o,

 

3.         Si el infractor o alguno de ellos portaban armas.

 

En la violación de domicilio se presume que no hay consentimiento del dueño o su encargado cuando no están presentes en el acto que constituya la violación.

 

Artículo 134.- Calumnia.- Quien realice contra otra persona una imputación pública de una infracción, será sancionada con pena privativa de libertad de uno a tres años.

 

La calumnia dejará de ser punible cuando fuere recíproca.

 

Artículo 135.- Revelación de identidad de agente encubierto.-La servidora o el servidor público que por imprudencia, negligencia o inobservancia de los deberes a su cargo, permitiere o diere ocasión a que otro conozca dicha información, será sancionado con pena privativa de libertad de uno a tres años.

 

La o el servidor público que indebidamente revelare la real o nueva identidad de un agente encubierto o, en su caso, la nueva identidad o el domicilio de un testigo o de una persona procesada protegida, será sancionado con pena privativa de libertad de tres a cinco a años.

 

Sección Séptima


Infracciones contra a la identidad

 

Artículo 136.- Supresión, alteración o suposición de la identidad y estado civil.-Quien impida, altere o suprima la inscripción de los datos de identidad en la Dirección General de Registro Civil, Identificación y de Cedulación de sí o de otra persona;  inscriba en la Dirección General de Registro Civil, Identificación y de Cedulación a una persona que no es su hijo como propio o que no existe; o  que mediante la utilización de fuerza física o psicológica o viciando el consentimiento, obligue a otra a contraer matrimonio consigo o con tercera persona, será sancionado con pena privativa de libertad de uno a tres años.

 

Quien altere la identidad de una niña o niño; lo sustituyere por otro; suponga un embarazo o parto; entregue o consigne datos falsos o supuestos sobre un nacimiento; usurpare la legítima paternidad o maternidad de una niña o niño; o, declarare falsamente el fallecimiento de un recién nacido, será sancionado con pena privativa de libertad de cinco a siete años y multa de cien a ciento cincuenta remuneraciones básicas unificadas del trabajador privado en general.

 

Artículo 137.- Bigamia.- Quien contraiga matrimonio, sabiendo que su vínculo matrimonial no se hallaba legalmente disuelto, será sancionado con pena privativa de libertad de uno a tres años.

 

Artículo 138.- Matrimonio ilegal.-Quien mediante fraude o violencia burlare las leyes o no se sujete a las mismas para la celebración o la terminación del matrimonio, será sancionado con pena privativa de libertad de tres a cinco años.

 

La misma pena se impondrá al servidor público que celebre matrimonio para el cual haya impedimento o que expidiere autorizaciones para la celebración sin el consentimiento escrito de los padres, o curadores de los contrayentes menores de dieciocho años, o de la jueza o juez, en su caso.

 

Sección Octava


Infracciones contra la movilidad humana

 

Artículo 139.- Tráfico ilegal de migrantes (Coyoterismo).- Quien por medios ilegales, transporte, promueva, facilite, induzca, financie, colabore, participe o ayude a la migración e inmigración de personas, nacionales o extranjeros, desde el territorio del Estado Ecuatoriano hacia otros países o viceversa respectivamente, con el fin de obtener directa o indirectamente beneficio económico u otro de orden material, siempre que ello no constituya infracción más grave, será sancionado con pena privativa de libertad de siete a once años.

 

Si el tráfico de personas recae sobre niñas, niños o adolescentes o personas en situación de vulnerabilidad, será sancionada con pena privativa de libertad de once a quince años.

 

Y si en el tráfico de personas las niñas o niños tuviesen hasta cinco años de edad, será sancionado con pena privativa de libertad de quince a diecinueve años.

 

Cuando producto de la infracción se hubiere provocado la muerte de la víctima será sancionado con pena privativa de libertad de veinticinco a veintiocho años.

 

Con la misma pena se sancionará a los dueños de los vehículos de transporte aéreo, marítimo o terrestre y a las personas que sean parte de la tripulación o encargadas de la operación y conducción, cuando se estableciera su conocimiento y participación en la infracción.

 

Cuando de conformidad con lo dispuesto en este libro, una persona jurídica sea responsable de las conductas previstas en este artículo, se le impondrá la pena de disolución de la persona jurídica y multa de mil a cinco mil remuneraciones básicas unificadas del trabajador privado en general.

 

Serán comisados los instrumentos, productos o réditos utilizados u obtenidos del cometimiento de la infracción, de ser el caso se procederá a su destrucción.

 

Artículo 140.- Tráfico de personas.- Quien por medios ilegales, transporte, promueva, facilite, induzca, financie, colabore, participe o ayude al movimiento de personas, nacionales o extranjeros, dentro del territorio del Estado Ecuatoriano, con el fin de obtener directa o indirectamente beneficio económico u otro de orden material, siempre que ello no constituya infracción más grave, será sancionado con pena privativa de libertad de siete a once años.

 

Si el tráfico de personas recae sobre niñas, niños o adolescentes o personas en situación de vulnerabilidad, será sancionada con pena privativa de libertad de once a quince años.

 

Y si en el tráfico de personas las niñas o niños tuviesen hasta cinco años de edad, será sancionado con pena privativa de libertad de quince a diecinueve años.

 

Cuando producto de la infracción se hubiere provocado la muerte de la víctima será sancionado con pena privativa de libertad de veinticinco a veintiocho años.

 

Con la misma pena se sancionará a los dueños de los vehículos de transporte aéreo, marítimo o terrestre y a las personas que sean parte de la tripulación o encargadas de la operación y conducción, cuando se estableciera su conocimiento y participación en la infracción.

 

Cuando de conformidad con lo dispuesto en este libro, una persona jurídica sea responsable de las conductas previstas en este artículo, se le impondrá la pena de disolución de la persona jurídica y multa de mil a cinco mil remuneraciones básicas unificadas del trabajador privado en general.

 

Serán comisados los instrumentos, productos o réditos utilizados u obtenidos del cometimiento de la infracción, de ser el caso se procederá a su destrucción.

 

Sección Novena


Infracciones contra la propiedad

 

Artículo 141.- Daño a bien ajeno.- Quien dolosamente haga desaparecer, destruya, inutilice o menoscabe un bien ajeno, será sancionado con pena privativa de libertad de tres a seis meses y multa de tres remuneraciones básicas unificadas del trabajador privado en general. Para la determinación de la pena se tomará en cuenta el valor del bien al momento del daño.

 

Si se realiza en cualquiera de los siguientes casos, será sancionado con pena privativa de libertad de uno a tres años y multa de cinco remuneraciones básicas unificadas del trabajador privado en general:

 

1.         A quien paralice con su daño servicios públicos o privados;

 

2.         A quien destruya o dañe gravemente objetos de reconocida importancia científica, histórica, artística, militar o cultural;

 

3.         A quien utilice fuego para el daño o la destrucción de bienes muebles; o,

 

4.         A quien dañe o destruya bienes inmuebles que alberguen reuniones masivas.

 

Si se realiza en cualquiera de los siguientes casos, será sancionado con pena privativa de libertad de tres a cinco años y multa de quince remuneraciones básicas unificadas del trabajador privado en general:

 

1.         A quien para el daño emplee sustancias venenosas, corrosivas o tóxicas; o,

 

2.         A quien destruya gravemente la vivienda de otra persona, impidiendo que ésta resida en ella.

 

Si utiliza explosivos para el daño o la destrucción de bienes inmuebles, será sancionado con pena privativa de libertad de tres a cinco años y veinte remuneraciones básicas unificadas del trabajador privado en general.

 

Artículo 142.- Activación de equipos terminales de telefonía móvil hurtados o robados.- La compañía operadora que autorice la activación de equipos terminales de telefonía móvil reportados como robados o hurtados incluyendo las activaciones realizadas por sus distribuidores o cualquier otro tipo de comercializadores autorizados por dichas operadoras, será sancionada acorde a las siguientes reglas:

 

En caso de primera reincidencia, la pena será de suspensión de actividades de la compañía y comercializadores autorizados por un plazo de tres meses y multa de ciento veinte a ciento cincuenta remuneraciones básicas unificadas del trabajador privado en general. En estos casos, el Estado asumirá la prestación del servicio a los usuarios durante el tiempo de la suspensión y para el efecto dispondrá de la infraestructura, equipos y personal de la operadora infractora.

 

En caso de segunda reincidencia, la sanción será la suspensión de actividades de la compañía y comercializadores autorizados por el plazo de seis meses y multa de ciento cincuenta a ciento ochenta remuneraciones básicas unificadas del trabajador privado en general. El servicio se continuará prestando conforme a lo dispuesto en el inciso anterior.

 

En caso de tercera reincidencia, la sanción será la disolución definitiva de la persona jurídica y multa de ciento ochenta a doscientas remuneraciones básicas unificadas del trabajador privado en general.

 

Si la presente infracción fuere cometida intencionalmente por una empleada o empleado de la compañía operadora a espaldas de la misma o contraviniendo sus disposiciones o reglamentaciones, será sancionado con pena privativa de libertad de seis meses a un año. En este caso, no se impondrá sanción alguna a la compañía operadora.

 

Artículo 143.-  Abigeato.- Quien sin consentimiento de su dueño, se apodere de una o más cabezas de ganado caballar, vacuno, avícola, porcino o lanar, será sancionado con pena privativa de libertad de seis meses a un año.

 

Si la infracción se comete con violencia o amenaza al dueño de las cabezas de ganado caballar, vacuno, avícola, porcino o lanar será sancionado con pena privativa de libertad de tres a cinco años. Igual pena se impondrá a quien altere la marca de ganado ajeno con el ánimo de apropiarse del mismo.

 

En caso de que lo sustraído no supere una remuneración básica unificada del trabajador privado en general, bastará con la reparación económica inmediata; en caso de que fuese imposible dicha reparación, se aplicará la pena no privativa de la libertad de servicio comunitario. Este caso se sustanciara mediante el procedimiento expedito.

 

Artículo 144.- Obstrucción del acceso al agua.- Quien se apropie de fuentes hídricas, desvíe el curso de las aguas e impida que corran por su cauce o las utilice en mayor cantidad de la debida, causando perjuicios a terceros, será sancionado con pena privativa de libertad de seis meses a un año. La persona que por cualquiera de estas comisiones obtenga provecho económico, será sancionada pena privativa de libertad de uno a tres años.

 

Artículo 145.- Hurto.- Quien sin voluntad de su dueño, se apodere de cosa mueble ajena, será sancionado con pena privativa de libertad de seis meses a un año. Para la determinación de la pena se tomará en cuenta el valor de la cosa al momento del apoderamiento.

 

Si el valor de lo hurtado supera las cinco remuneraciones básicas unificadas del trabajador privado en general, siempre y cuando se pueda determinar su valor al momento del apoderamiento, será sancionada con pena privativa de libertad de uno a tres años.

 

Si el autor del hurto, atrapado en el momento de la ejecución, ejerce violencia contra las personas para conservar la posesión del bien hurtado, será sancionado con pena privativa de libertad de tres a cinco años.

 

En caso de que lo sustraído no supere una remuneración básica unificada del trabajador privado en general, bastará con la reparación económica inmediata; en caso de que fuese imposible dicha reparación, se aplicará la pena no privativa de la libertad de servicio comunitario. Este caso se sustanciara mediante el procedimiento expedito.

 

En caso de reincidencia la persona infractora será sancionada con el máximo de la pena.

 

Artículo 146.- Abuso de confianza o apropiación indebida.- Quien disponga para sí o un tercero dinero, bienes o efectos jurídicos ajenos entregados por otra a título no traslativo de dominio, será sancionada con pena privativa de libertad de uno a tres años.

 

La misma pena privativa de libertad se impondrá al que, abusando de firma de otro, en documento en blanco, extienda con ella algún documento con perjuicio del mismo o de un tercero.

 

La persona que, siendo administrador, gerente o directivo de una persona jurídica, y con ánimo de lucro para sí o para un tercero, perjudique a ésta ocultando o reteniendo injustificadamente su dinero, bienes o efectos jurídicos, alterando sus cuentas, o haciendo aparecer gastos u operaciones inexistentes, será sancionada con pena privativa de libertad de tres a cinco años

 

En cualquiera de estos casos, la pena se reducirá en un tercio del máximo, siempre y cuando no haya disposición sino uso indebido.

 

Artículo 147.- Usurpación.- Quien se apodere de un bien inmueble, despojando a otra, con intimidación o violencia, su legítima posesión, tenencia o dominio, será sancionado con pena privativa de libertad de uno a tres años.

 

Artículo 148.- Pago mínimo de productos sujetos a precio oficial.- Quien no pague el precio fijado por autoridad competente para productos sujetos a precio oficial de conformidad con lo dispuesto en la Ley de la materia, será sancionado con pena privativa de libertad de uno a tres años y multa tres a diez remuneraciones básicas unificadas del trabajador privado en general.

 

Artículo 149.- Aprovechamiento ilícito de servicios públicos (Bypass).- Quien, de manera ilícita, mediante cualquier mecanismo clandestino o alterando los sistemas de control o aparatos contadores, se aproveche de los servicios públicos de energía eléctrica, agua, derivados de hidrocarburos, gas natural, gas licuado de petróleo o señal de telecomunicaciones y otros para destinarlos a asentamientos ilegales, o para provecho personal o de terceros, será sancionado con pena privativa de libertad de uno a tres años y multa de una a cien remuneraciones básicas unificadas del trabajador privado en general.

 

Igual pena recibirá la servidora o servidor público que permita o facilite la comisión de la infracción u omita efectuar la denuncia de la comisión de la infracción.

 

Quienes ofrezcan, presten o comercialicen servicios públicos de luz eléctrica, telecomunicaciones o agua potable sin estar legalmente facultados, mediante concesión, autorización, licencia, permiso, convenios, registros o cualquier otra forma de la contratación administrativa, serán sancionados con pena privativa de libertad de tres a cinco años.

 

Artículo 150.- Destrucción y disposición de bienes prendados o con reserva de dominio.- La deudora o deudor que indebidamente remueva o que permita que se remueva; que haga destruir o desaparecer del lugar determinado en el contrato, los objetos dados en prenda industrial, agrícola, o de comercio; los dé en garantía, venda, done; los dé en prenda a otra persona sin intervención de la acreedora o acreedor; o no hubiere cumplido con la exhibición o entrega para la venta al martillo del objeto prendado, ordenado por la jueza o juez, sin solucionar el crédito, será sancionado con pena privativa de libertad de uno a tres años.

 

La misma sanción se impondrá a quien celebrare contratos de venta, permuta o prenda sobre bienes muebles con reserva de dominio, los hiciere desaparecer, deteriorare o destruyere, o por cualquier medio impidiere su identificación; los sacare del país o entregare a otras personas, sin autorización escrita de la vendedora o vendedor y sin haber pagado la totalidad del precio.

 

Artículo 151.- Robo.- Quien sin voluntad de su dueño, arranche o se apodere de cosa mueble ajena, cuando empleare amenaza o violencia contra la integridad física o vida de otra, será sancionado con pena privativa de libertad de tres a cinco años, siempre que no se aplicare una pena mayor.

 

Cuando el robo se produjere únicamente con fuerza en las cosas, será sancionado con pena privativa de libertad de uno a tres años.

 

Si la infracción se ejecuta utilizando sustancias estupefacientes y psicotrópicas, con el fin de someter a la víctima, de dejarla en estado de somnolencia, inconsciencia o indefensión, o para obligarla en este estado a ejecutar actos que, con conciencia y voluntad no los habría ejecutado, el infractor será sancionado con pena privativa de libertad de cinco a siete años.

 

Las mismas penas serán impuestas, dependiendo de las circunstancias de la infracción, a las personas que coadyuven dolosamente en el agotamiento de la infracción, a través de acciones que permitan a los autores de tales conductas beneficiarse de los resultados de las mismas.

 

Si producto del robo se ha ocasionado lesiones leves o medias será sancionado con pena privativa de libertad de cinco a siete años; cuando las lesiones son graves o muy graves será sancionado con pena privativa de libertad de siete a nueve años.

 

Si producto del robo se ha ocasionado la muerte la pena privativa de libertad será de veinticinco a veintiocho años

 

En caso de que lo robado no supere una remuneración básica unificada del trabajador privado en general, bastará con la reparación económica inmediata; en caso de que fuese imposible dicha reparación, se aplicará la pena no privativa de la libertad de servicio comunitario. Este supuesto se sustanciara mediante el procedimiento expedito. En caso de reincidencia se sancionará con el máximo de la pena.

 

Artículo 152.- Apropiación fraudulenta por medios electrónicos.- Quienes utilicen fraudulentamente un sistema de información o redes electrónicas y de telecomunicaciones, para facilitar la apropiación de un bien ajeno, o los que procuren la transferencia no consentida de bienes, valores o derechos de una persona, en perjuicio de ésta o de un tercero, en beneficio suyo o de otra persona alterando, manipulando o modificando el funcionamiento de redes electrónicas, programas, sistemas informáticos, telemáticos o mensajes de datos y equipos terminales de telecomunicaciones, serán sancionados con pena privativa de libertad de tres a cinco años.

 

La misma sanción se impondrá si la infracción se hubiese cometido con inutilización de sistemas de alarma o guarda; descubrimiento o descifrado de claves secretas o encriptadas; utilización de tarjetas magnéticas o perforadas; utilización de controles o instrumentos de apertura a distancia; y, violación de seguridades electrónicas, informáticas u otras semejantes.

 

Quienes alteren los números de serie físicos y electrónicos que identifican un equipo terminal de telefonía móvil, o estén en tenencia de infraestructura para el efecto, quienes activen y comercialicen estos equipos robados o hurtados; serán reprimidos con las penas señaladas. Sin perjuicio de las sanciones administrativas y adopción de medidas cautelares conforme a la Ley Especial de Telecomunicaciones.

 

Artículo 153.- Estafa.- Quien obtenga para sí o un tercero provecho económico, valiéndose de cualquier ardid o engaño para provocar error en otra perjudicando su patrimonio o el de un tercero, será sancionado con pena privativa de libertad  de tres a cinco años.

 

Igual pena tendrá quien:

 

1.         Disponga bienes litigiosos, bienes embargados o  gravados de conformidad con la ley, la autoridad o el contrato;

 

2.         Defraude mediante el uso de tarjeta de crédito, débito o compra, cuando ella hubiere sido alterada, clonada, duplicada, hurtada, robada u obtenida sin legítimo consentimiento de su propietario;

 

3.         Entregue en calidad de administradora o administrador de una compañía o sociedad sujeta a control información falsa;

 

4.         Entregue en calidad de administradora o administrador, apoderada o apoderado, corredora o corredor de una bolsa de valores, o agente de valores, certificación falsa sobre las operaciones o inversiones que se realicen en ella;

 

5.         Induzca a la compra o venta pública de valores por medio de cualquier acto, práctica, mecanismo o artificio engañoso o fraudulento; o,

 

6.         Efectúe cotizaciones o transacciones ficticias respecto de cualquier valor, sea que las transacciones se lleven a cabo en el mercado de valores o a través de negociaciones privadas;

 

Será sancionado con pena privativa de libertad de cinco a siete años quien estafe realizando uno de los siguientes casos:

 

1.         Perjudique a más de cinco  personas, o cuando el monto del perjuicio sea igual o mayor a cincuenta remuneraciones básicas unificadas del trabajador privado en general; y,

 

2.         Fraccionare, subdividiere, urbanizare o lotizare sin permiso de autoridad competente.

 

Será sancionado con pena privativa de libertad de siete a nueve años cuando se estafe a través de una institución financiera o se utilicen fondos públicos o de la seguridad social.

 

Será sancionado con pena privativa de libertad de seis meses a un año la persona que realice cualquiera de las siguientes infracciones:

 

1.         Engañe a otra sobre la sustancia, peso, cantidad o calidad en la entrega de artículos de primera necesidad; y,

 

2.         Otorgue un contrato ficticio o falsos recibos o facturas.

 

Si el perjuicio es de ínfima cuantía la pena privativa de libertad será de seis meses a un año.

 

Artículo 154.- Insolvencia fraudulenta.- Quien a nombre propio o en calidad de representante legal, director, administrador o empleado de entidad o empresa, simule por cualquier forma un estado de insolvencia o quiebra para eludir sus obligaciones frente a sus acreedores, será sancionada con pena privativa de libertad de tres a cinco años.

 

Igual pena tendrá quien en calidad de administradora o administrador, sabiendo o debiendo saber el estado de insolvencia en que se encuentra la persona jurídica que administra, acuerde, decida o permita que ésta emita valores de oferta pública o haga oferta pública de los mismos.

 

En los casos de responsabilidad penal de personas jurídicas, se impondrá la pena de suspensión de sus actividades durante cuatro años y multa de cincuenta a cien remuneraciones básicas unificadas del trabajador privado en general.

 

Artículo 155.- La quiebra.- Los comerciantes que fueren declarados culpables o responsables de quiebra, serán sancionados:

 

1.         Los de quiebra culpable, con pena privativa de libertad de uno a tres años; y,

 

2.         Los de alzamiento o quiebra fraudulenta, con pena privativa de libertad de tres a seis años.

 

Artículo 156. Quiebra de persona jurídica.- Cuando se tratare de la quiebra de una sociedad o de una persona jurídica que ejerza el comercio, todo director, administrador o gerente de la sociedad o persona jurídica fallida, o contador o tenedor de libros, que hubiere cooperado a la ejecución de alguno de los actos culpables o fraudulentos que determinen la quiebra, será sancionado con la pena del quebrado fraudulento o culpable, en su caso.

 

Artículo 157.- Insolvencia.- Cuando no se trate de la quiebra de un comerciante, el culpado será sancionado con pena privativa de libertad de uno a cinco años, en el caso de insolvencia fraudulenta, y con pena privativa de libertad de seis meses a dos años, en el de insolvencia culpable.

 

Artículo 158.- Ocultación y otros actos fraudulentos en beneficio del fallido.- Serán sancionados con pena privativa de libertad de seis meses a dos años y multa de una a diez remuneraciones básicas unificadas del trabajador privado en general:

 

1.         Los que en obsequio del fallido hubieren sustraído, disimulado u ocultado, en todo o en parte, sus bienes muebles e inmuebles;

 

2.         Los que se hubieren presentado fraudulentamente en la quiebra, y sostenido, sea a su nombre, sea por interposición de persona, créditos supuestos o exagerados;

 

3.         El acreedor que hubiere estipulado, sea con el fallido o cualquiera otra persona, ventajas particulares, por razón de sus votos en la deliberación relativa a la quiebra, o el que hubiere hecho un contrato particular del cual resultare una ventaja a su favor y contra el activo del fallido; y,

 

4.         El síndico de la quiebra culpado de malversación en el desempeño de su cargo.

 

Artículo 159.- Receptación.- Quien oculte, custodie, guarde, transporte, venda o transfiera la tenencia, en todo o en parte, los bienes, cosas o semovientes, producto del robo o hurto o cuya procedencia legal no pueda probarse, será sancionado con pena privativa de libertad de tres a cinco años.

 

Artículo 160.- Extorsión.- Quien por cualquier medio constriña a otra a hacer, permitir u omitir alguna cosa, con el propósito de obtener provecho ilícito para sí o para una tercera persona, será sancionado con pena privativa de libertad de tres a cinco años.

 

Artículo 161.- Asalto.- Quien sin voluntad de su dueño irrumpe en un domicilio, oficina o medio de transporte público o privado, se apodere de cosa mueble ajena empleando amenaza o violencia contra la integridad física o vida de otra, ya sea con armas de fuego, corto punzantes o contundentes, será sancionado con pena privativa de libertad de cinco a siete años.

 

Cuando el asalto se realiza para apoderarse de herramientas y equipos de trabajo, motores, medios de transporte público o privado, cuyo monto supere el valor de veinticinco remuneraciones básicas unificadas del trabajador privado en general, será sancionado con pena privativa de libertad de siete a nueve años.

 

Artículo 162.- Ocupación ilegal del suelo.- Quien con el propósito de obtener provecho ilícito personal o de terceros, individual o colectivamente, ocupe ilegalmente el suelo o forme asentamientos ilegales, tanto en zona urbana como rural, será sancionado con pena privativa de libertad de cinco a siete años.

 

Quien promoviere, organizare u ostentare la calidad de dirigente o dirigentes del asentamiento ilegal será sancionado con una pena privativa de libertad de siete a nueve años.

 

Si los partícipes de las infracciones tipificadas en este artículo son funcionarios o empleados públicos, miembros de la fuerza pública, o dignatarios de elección popular, se les impondrá el máximo de la pena privativa de libertad con las que se sancionan estas conductas según sus respectivos grados de participación. Quedaran además perpetuamente incapacitados para el desempeño de una función pública.

 

Artículo 163.- Edificación ilegal.- Quien construyere, excavare, rellenare o edificare construcciones nuevas o modificare las existentes sin permiso de la autoridad competente o incumpliendo la normativa nacional que regule la actividad, será sancionado con pena privativa de libertad de cinco a siete años.

 

Si a raíz de lo estipulado en el inciso anterior se causare la muerte de una persona, será sancionado con pena privativa de libertad de siete a once años.

 

El responsable de la ejecución de las obras mencionadas en el primer inciso cuyo monto no supere cincuenta remuneraciones básicas unificadas del trabajador privado en general, será sancionado con pena privativa de libertad de tres a cinco años.

 

En caso de responsabilidad penal de personas jurídicas se impondrá la pena de disolución y multa de quinientas a mil remuneraciones básicas unificadas del trabajador privado en general. Cuando se hubiesen ocasionado daños al medio ambiente, además de la pena de disolución la multa será de ochocientas a mil quinientas remuneraciones básicas unificadas del trabajador privado en general.

 

Quien procediere al fraccionamiento total o parcial de un inmueble situado en el área urbana o de expansión urbana, con fines comerciales, sin contar con la autorización de la respectiva autoridad, y recibiere u ordenare recibir cuotas o anticipos en especie o en dinero, por concepto de comercialización del mismo, será sancionado con pena privativa de libertad de tres a cinco años. Las municipalidades afectadas aplicarán las sanciones económicas y administrativas previstas en la ley y en las respectivas ordenanzas.

 

Artículo 164.- Responsabilidad de personas jurídicas.- Sin perjuicio de las penas previstas en los artículos correspondientes, cuando de acuerdo con lo establecido en este Libro, y en lo que fuera aplicable, una persona jurídica sea responsable de las infracciones comprendidas en esta sección, se le impondrá las siguientes penas:

 

1.         Multa de tres a cinco veces el valor del beneficio obtenido o de la cantidad defraudada, si la infracción cometida por la persona física tiene prevista una pena privativa de libertad menor a cinco años; o,

 

2.         Multa de seis a diez veces el valor del beneficio obtenido o de la cantidad defraudada, si la infracción cometida por la persona física tiene prevista una pena privativa de libertad igual o mayor a cinco años.

 

De acuerdo a las circunstancias del caso y gravedad de la conducta delictiva, la jueza, juez o tribunal de garantías penales podrá imponer la pena de suspensión de actividades, clausura de locales y prohibición de realizar actividades en cuyo ejercicio se haya cometido, favorecido o encubierto la infracción, por hasta cinco años.

 

Artículo 165.- Exención de responsabilidad.- Están exentos de responsabilidad penal y sujetos únicamente a la civil, por los hurtos, robos con fuerza en las cosas, defraudaciones, o daños que recíprocamente se causaren:

 

1.         Cónyuges que hagan vida en común y los convivientes;

 

2.         Los ascendientes, descendientes o afines en la misma línea;

 

3.         La o él consorte viudo, respecto de las cosas pertenecientes a su difunto cónyuge, mientras no hayan pasado a poder de otro; o,

 

4.         Las o los hermanos y las o los cuñados, si vivieren juntos.

 

La excepción de este artículo no es aplicable a los extraños, si participaren en la infracción.

 

Capítulo Segundo


Infracciones contra los Derechos Humanos

 

Artículo 166.- Aplicación de disposiciones en conflicto armado internacional o no internacional.- Las disposiciones relativas al conflicto armado internacional o no internacional son aplicables desde el día en que éste tiene lugar, independientemente de la declaración formal por parte de la Presidenta o Presidente de la República o de que decrete el estado de excepción en todo el territorio nacional o parte de él, de acuerdo con la Constitución y la ley.

 

Se entenderá concluido el estado de conflicto armado internacional o no internacional una vez terminado el estado de excepción por haber desaparecido las causas que lo motivaron, por finalizar el plazo de su declaratoria, por revocatoria del decreto que lo declaró; o, hasta que se restablezcan las condiciones de seguridad que hubiesen sido afectadas.

 

Artículo 167.- Personas protegidas por el Derecho Internacional Humanitario.- Para efectos de este capítulo, se consideran protegidas las personas consideradas como tales por los instrumentos internacionales vigentes del Derecho Internacional Humanitario, y en particular, las siguientes:

 

1.         La población civil;

 

2.         Las personas que no participan en hostilidades y los civiles en poder de la parte adversa;

 

3.         El personal sanitario o religioso;

 

4.         Los periodistas en misión o corresponsales de guerra acreditados;

 

5.         Las personas que han depuesto las armas;

 

6.         Las personas que se encuentran fuera de combate o indefensas en el conflicto armado;

 

7.         Quienes, antes del inicio de las hostilidades, pertenecían a la categoría de apátridas o refugiados;

 

8.         Los asilados políticos;

 

9.         El personal de las Naciones Unidas y personal asociado protegido por la Convención sobre la Seguridad del Personal de las Naciones Unidas y del Personal Asociado; y,

 

10.       Cualquier otra persona que tenga esta condición en virtud de los Convenios I, II, III y IV de Ginebra de 1949 y sus protocolos adicionales.

 

Artículo 168.- Uso indebido de signos protectores, distintivos y símbolos patrios.- La servidora o servidor militar que, con ocasión y en desarrollo de conflicto armado, simule la condición de persona protegida o utilice indebidamente emblemas, banderas, insignias u otros signos de protección contemplados en instrumentos internacionales vigentes, será sancionado con pena privativa de libertad de seis meses a un año,  tales como:

 

1.         Bandera blanca;

 

2.         Bandera Nacional, insignias militares o uniformes del enemigo;

 

3.         Insignias o uniforme de las Naciones Unidas u otros organismos humanitarios reconocidos internacionalmente;

 

4.         Emblemas distintivos de los Convenios de Ginebra de 1949; y,

 

5.         Emblemas, denominaciones, señales distintivas de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, de conformidad con los Convenios de Ginebra de 1949 y sus Protocolos adicionales.

 

Artículo 169.- Infracciones contra grupos humanos y pueblos en aislamiento voluntario.- Quien realizare, con conciencia de que puede producirse la desaparición total o parcial de grupos humanos, actividades tendientes a influir, alterar, o de cualquier manera cambiar la cultura, forma de vida o identidad de los pueblos en aislamiento voluntario, será sancionado con pena privativa de libertad de uno a tres años.

 

Artículo 170.- Infracción contra el derecho a la autodeterminación.- Quien irrespetare la autodeterminación de un grupo nacional, étnico, racial o religioso, o su voluntad de permanecer en aislamiento voluntario, incurrirá en infracción de etnocidio y será sancionado con pena privativa de libertad de tres a cinco años.

 

Artículo 171.- Destrucción o apropiación de bienes de la parte adversa.- La servidora o servidor militar que, con ocasión y en desarrollo de conflicto armado, destruya o confisque los bienes de la parte adversa, sin necesidad militar imperativa, será sancionado con pena privativa de libertad de tres a cinco años.

 

Artículo 172.- Omisión de medidas de socorro y asistencia humanitaria.- La servidora o servidor militar que, con ocasión y en desarrollo de conflicto armado, omita las medidas de socorro y asistencia humanitaria a favor de las personas protegidas, estando obligado a hacerlo, será sancionado con pena privativa de libertad de tres a cinco años.

 

Artículo 173.- Omisión de medidas de protección.- La servidora o servidor militar que, con ocasión y en desarrollo de conflicto armado, omita la adopción de medidas para la protección genérica de la población civil, estando obligado a hacerlo, será sancionado con pena privativa de libertad de tres a cinco años.


Artículo 174.- Técnicas de modificación ambiental con fines militares.- La servidora o servidor militar que, con ocasión y en desarrollo de conflicto armado, utilice técnicas de modificación ambiental con fines militares, de combate u otros fines hostiles como medio para producir destrucciones, daños o perjuicios vastos, duraderos o graves al medio ambiente, será sancionado con pena privativa de libertad de siete a nueve años.

 

Artículo 175.- Abolición y suspensión de derechos de persona protegida.- La servidora o servidor militar que, con ocasión y en desarrollo de conflicto armado, declare abolidos o suspendidos los derechos, garantías constitucionales o acciones judiciales de las personas protegidas, será sancionado con pena privativa de libertad de siete a nueve años.

 

Artículo 176.- Privación de la libertad de persona protegida.- La servidora o servidor militar que, con ocasión y en desarrollo de conflicto armado, prive de la libertad de persona protegida, será sancionado con pena  privativa de libertad de nueve a once años. Esta infracción comprende:

 

1.         Toma de rehenes;

 

2.         Detención ilegal;

 

3.         Deportación o traslado ilegal;

 

4.         Desplazamiento forzado; o,

 

5.         Demora o retardo en la repatriación.

 

Artículo 177.- Reclutamiento de niños, niñas y adolescentes.- La servidora o servidor militar que, con ocasión y en desarrollo de conflicto armado, reclute o aliste niñas, niños o adolescentes en las fuerzas armadas o grupos armados, o los utilice para participar en el conflicto armado, será sancionado con pena privativa de libertad de nueve a once años.

 

Artículo 178.- Denegación de garantías judiciales de persona protegida.- La servidora o servidor militar que, con ocasión y en desarrollo de conflicto armado, prive a una persona de las garantías del debido proceso o imponga o ejecute una pena sin que haya sido juzgada en un proceso judicial, será sancionado con pena privativa de libertad de siete a nueve años.

 

Artículo 179.- Empleo de medios prohibidos en la conducción de conflicto armado.- La servidora o servidor militar que, con ocasión y en desarrollo de conflicto armado, emplee cualquier otro método de guerra o conflicto prohibidos por el Derecho Internacional Humanitario, será sancionado con  de nueve a once años.

 

Artículo 180.- Lesión a la integridad física de persona protegida.- La servidora o servidor militar que, con ocasión y en desarrollo de conflicto armado, afecte o lesione la integridad física de persona protegida, siempre que no constituya otra infracción de mayor afectación a la persona, será sancionado con pena privativa de libertad de nueve a once años.

 

Artículo 181.- Obstaculización de tareas sanitarias y humanitarias.- La servidora o servidor militar que, con ocasión y en desarrollo de conflicto armado, obstaculice o impida al personal médico, sanitario o de socorro a la población civil, la realización de las tareas sanitarias y humanitarias que pueden y deben realizarse de acuerdo con las normas del Derecho Internacional Humanitario, será sancionado con pena privativa de libertad de nueve a once años.

 

Artículo 182.Infracciones contra los participantes activos en conflicto armado.- La servidora o servidor militar que, con ocasión y en desarrollo de conflicto armado, realizare cualquiera de las siguientes conductas en contra de un participante activo, será sancionado con pena privativa de libertad de nueve a once años:

 

1.         Obligarlo a servir de cualquier modo en las fuerzas armadas del adversario;

 

2.         Privarlo del derecho a tener un juicio con las garantías del debido proceso; o,

 

3.         Impedir o dilatar injustificadamente la liberación o repatriación.

 


 

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