Reportaje a la Jueza Elena Highton de Nolasco PDF Imprimir Correo electrónico

Reportaje a la Jueza Elena Highton de Nolasco



14/09/04 (APE).- Es la primera mujer en llegar a la Corte Suprema de Justicia de Argentina y una de las pioneras en introducir la mediación como herramienta para resolver conflictos judiciales en el país. Antes de asumir su nuevo cargo, era jueza de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil.

En una publicación sobre mediación en el sistema penal, que escribió Elena Highton junto a otros autores sostuvo que “…la ciudadanía muchas veces se muestra partidaria de una solución de creciente autoridad para combatir la escala delictiva, sin siquiera preocuparse por el menoscabo de axiomas democráticos, derechos fundamentales y principios de derechos humanos: se pide sumariedad, mayor endurecimiento y persecución, aumento de penas... Sin embargo, estudios actuales dan cuenta de que la sanción penal no siempre disuade y su aumento lleva aparejada mas violencia”.

- ¿Qué objetivos tiene en su nuevo cargo? - Los desafíos son reformar y particularmente cambiar la imagen de la justicia. Volver a obtener credibilidad. Aunque la cabeza de ésta es el poder judicial y todos lo jueces tienen facultades. Obviamente, que la corte es la más mirada y en los diversos años que han pasado, ha perdido credibilidad. Entonces, el desafío es recuperarla. Creo que el hecho de ser mujer ayuda un poco a este objetivo porque en general es como que las mujeres son más creíbles. Hay una idea de que son más honestas, más derechas, no sé si es una realidad o una percepción, pero esto ayuda.

- ¿Cree que se debe aplicar la mediación en el fuero penal en situaciones en que se ven afectados niños y jóvenes? - Creo que es posible y que habría que implementarla en temas penales, más particularmente en casos de menores, porque hay jóvenes que muchas veces les falta modelos o han sido excluidos de las escuelas. La mediación ayuda a enfrentar el conflicto. Encontrarse con la víctima es un impacto muy importante desde el punto de vista humano y personal. El joven comprende más lo que hace. Sentarse frente a otro implica asumir responsabilidades. Así, asume un compromiso de reparación, aún en la medida de sus posibilidades, porque muchas veces las víctimas lo único que piden es una disculpa. Cuando el chico repara de una manera u otra asume un compromiso y enfrenta la vida de otra manera.

- ¿Está de acuerdo con la internación de los pibes? - Lamentablemente, cualquier encierro en la experiencia argentina difícilmente resocialice, sobre todo si los lugares están hacinados o no están en condiciones, realmente es muy negativo. Por eso, cuando hablamos de sistemas de mediación estamos pensando que siempre existen otras alternativas que son mejores.

- ¿Cómo debería ser la relación entre la justicia y los niños? - Alguien tan desprotegido como un niño debería tener acceso a justicia y obtener una solución satisfactoria y justa, cualquiera sea el problema que tenga. Se deben priorizar

sus intereses justamente.

- ¿Son los niños considerados sujetos de derechos? - Por la Convención de los Derechos del Niño, si.

- ¿Y cuando se aplica de Ley de Patronatos, que aún sigue vigente? - Con las concepciones más antiguas son objeto de derecho o de protección. Los niños no deben ser objetos de protección, sino sujetos de derecho. Efectivamente un menor frente a un criterio de protección no termina teniendo ni siquiera los derechos de defensa que podría tener un mayor, esto no debe ser así. Justamente, debe tener los mismos derechos que cualquier otro, como el derecho de defensa. Tal vez la evolución sea lenta. Tal vez no se cambien los criterios de un día para el otro. Creo que debe hacerse un Régimen Integral de Menores, no poner parches en distintas leyes, sino uno que integre un Código de Menores en aspectos Civiles y Penales de protección con criterios modernos, y sobre todo privilegiando la Convención de los Derechos del Niño que está en la Constitución, que si o si debe aplicarse. De todas maneras, creo que es importante recapacitar en materia de derechos humanos a los magistrados y funcionarios, para que los incorporen a sus prácticas concretas.

- ¿Está de acuerdo con bajar la edad de la imputabilidad de los menores? - Estoy en contra. No creo que esto sea una solución porque los menores tienen que ser protegidos, pero respetando sus derechos y se deben priorizar sus intereses. Creo que no es cuestión de penalizar más abajo. Por otro lado, como es cierto que infractores de mayor edad utilizan a menores porque quieren ser liberados, lo único que se logrará es que se utilicen a menores mucho más chicos. Es decir, esto puede provocar un efecto no querido. Además no soluciona nada. Lo importante es hacer un Régimen Integral.

- ¿Considera que el juez, en la mayoría de los conflictos, termina cumpliendo funciones que tienen que ver con políticas sociales? - El Juez interviene porque faltan políticas sociales. Con los problemas de abandono material, si las políticas sociales funcionaran bien la justicia no tendría que actuar porque el chico estaría bien. El juez siempre tiene que ser la última instancia, pero cuando llega un caso, él no puede lavarse las manos y tiene que intervenir. Lo ideal es que se busque la solución desde otros ángulos porque el juez en realidad es la cirugía mayor para un caso. Frente a esto el magistrado interviene porque sino, el no ocuparse, sería como un abandono.

- ¿Hay desigualdad social en la justicia con los chicos que tienen menos recursos? - No sólo en la justicia. En el país, como en cualquier otro, está mejor colocado el que tiene más recursos. Lamentablemente es así . No creo que sea sólo ante la justicia. Hay gente que le falta medios para llegar a los Tribunales o a las Defensorías como también para ir a los hospitales.

- ¿Qué significa “Justicia”?

- Dar a cada uno lo suyo. Creo que lo importante es el acceso a la justicia. Es el propio Estado el que tiene que dar un menú de opciones, debe dar posibilidades a todos desde un sentido amplio y aún desde el propio sistema.